Estados Unidos negó este lunes, ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), haber interferido en el proceso electoral de Honduras, pese al respaldo público expresado por el presidente Donald Trump al candidato conservador Nasry “Tito” Asfura, previo a los comicios generales celebrados el pasado 30 de noviembre.
Durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, convocada para analizar los retrasos en el recuento electoral, el representante estadounidense Michael Kozak aseguró que una publicación del mandatario norteamericano en redes sociales no constituye injerencia electoral.
“Una publicación en las redes sociales de nuestro presidente expresando su preferencia no es una interferencia electoral, ya que la gente en Honduras era libre de emitir sus votos”, afirmó.
Kozak rechazó además las denuncias de manipulación electoral. “Rechazamos las acusaciones infundadas de manipulación”, agregó, al tiempo que reiteró el respaldo de Estados Unidos a la integridad del proceso democrático hondureño.
“El pueblo hondureño no debe ser despojado de su elección para el próximo presidente. Responderemos con decisión a quienes deseen desafiar su voluntad”, señaló, condenando también los llamados a la violencia.
Las declaraciones se producen luego de que, el 27 de noviembre, tres días antes de las elecciones, Trump calificara a Asfura como el “único verdadero amigo de la libertad en Honduras” en una publicación en Truth Social, donde afirmó que podrían trabajar juntos para enfrentar a los “narcocomunistas”.
En el mismo mensaje, el mandatario estadounidense calificó a la candidata oficialista Rixi Moncada como “cercana al comunismo” y acusó al candidato liberal Salvador Nasralla de intentar “engañar al pueblo” para dividir el voto.
Un día después de los comicios, Trump anunció además un indulto para el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, quien cumplía una condena de 45 años de prisión en Estados Unidos por delitos de narcotráfico.
El tema fue abordado luego de la intervención del jefe de la Misión de Observación Electoral de la OEA, Eladio Loizaga, quien advirtió que algunas declaraciones de líderes internacionales podrían haber incrementado la incertidumbre en torno al proceso electoral.
En días previos, el Congreso Nacional de Honduras ya había condenado lo que calificó como “injerencia” del presidente estadounidense.
Por su parte, el representante de Honduras ante la OEA, Roberto Quesada, criticó a algunos embajadores del organismo, señalando que “por quedar bien con un país más grande o con alguien que está arriba, son capaces de insultar a funcionarios que no conocen”.
Mientras tanto, el escrutinio de las elecciones generales se reanudó el domingo, con Asfura al frente del conteo. Según datos oficiales del Consejo Nacional Electoral (CNE), con el 99.80 % de las actas procesadas, Asfura lidera con 1,305,033 votos (40.54 %), seguido de Nasralla con 1,261,849 votos (39.19 %). No obstante, el CNE aún no ha podido iniciar el escrutinio especial de las actas que presentan inconsistencias, proceso que se realiza de forma separada.
El país permanece a la expectativa del avance del recuento y del desarrollo del proceso electoral en un contexto de alta tensión política y observación internacional.


