Lo que comenzó como el sueño de una niña que imaginaba algún día cubrir un Mundial terminó convirtiéndose en una historia de perseverancia y orgullo nacional.
Andrea Ramos, periodista deportiva hondureña, vivió en el Mundial United 2026 uno de los momentos más importantes de su carrera al realizar una exitosa cobertura periodística que la puso frente a frente con figuras como Erling Haaland y Kylian Mbappé.
Su trabajo trascendió las fronteras, dejando en alto el nombre de Honduras y demostrando que el talento de las mujeres hondureñas también puede destacar en la élite del periodismo deportivo.
Andrea Ramos conversó exclusivamente con Diario El País y nos contó toda la historia tras dejar su huella en el Mundial 2026.
DE UNA NIÑA CON UN SUEÑO A UNA PERIODISTA MUNDIALISTA
Cuando apenas cursaba la primaria, Andrea ya tenía claro lo que quería hacer con su vida. En una época en la que casi no existían mujeres en el periodismo deportivo hondureño, le dijo a su mejor amiga que quería convertirse en la primera periodista deportiva del país.
Aunque con el paso de los años otras mujeres comenzaron a abrirse espacio antes que ella, ese sueño nunca desapareció. Su objetivo seguía siendo el mismo: demostrar que una mujer también podía triunfar en un ámbito históricamente dominado por hombres.
«Fue más que todo el deseo de incursionar en un mundo donde no habían muchas mujeres. Yo siempre dije que quería hacerlo en Honduras», recuerda.
FORMACIÓN CON SACRIFICIOS
Andrea estudió Ciencias de la Comunicación y Publicidad en la Universidad de San Pedro Sula, una etapa que define como enriquecedora, pero también llena de sacrificios.
Mientras cursaba la universidad trabajaba como ejecutiva de ventas en una empresa de logística, conducía programas de radio y televisión y comenzaba a construir el camino que la llevaría al periodismo deportivo profesional.
Su carrera inició formalmente en 2016 en Radio DeeJay de Audio Sistema, donde aceptó trabajar sin remuneración con el único propósito de aprender. Luego llegaron Ambiental FM, campañas publicitarias, televisión y la cobertura de la Liga Nacional con el programa Más que Fútbol, siguiendo principalmente a los clubes de la zona norte.
«LAS MUJERES RECIBIMOS EL TRIPLE DE CRÍTICAS»
El camino nunca fue sencillo.
Andrea asegura que una mujer que decide dedicarse al periodismo deportivo enfrenta un nivel de exigencia muy superior al de sus colegas hombres.
«Las mujeres recibimos el triple de críticas», afirma.
Explica que muchas personas aún consideran que el deporte es un terreno exclusivo para hombres y que, además de los comentarios del público, en ocasiones las críticas también provienen de colegas del mismo gremio.
Sin embargo, insiste en que el conocimiento, la pasión y la preparación no tienen género.
UNA DECISIÓN QUE PARECÍA ALEJARLA DE SU SUEÑO
Hace cinco años apareció una oportunidad inesperada: mudarse a Estados Unidos.
La decisión no fue sencilla. En Honduras tenía estabilidad laboral, acababa de graduarse y había construido un camino prometedor. Aun así, decidió comenzar una nueva vida buscando mejores oportunidades.
Lo más difícil fue pensar que debía poner en pausa aquello que más amaba.
«Sentí que estaba dejando mi carrera al lado», recuerda.
Durante varios años dejó de ejercer el periodismo deportivo y llegó a creer que jamás volvería a tener una oportunidad en los medios.
EL MUNDIAL QUE CAMBIÓ TODO
Entonces llegó United 2026.
Una propuesta para cubrir la Copa del Mundo devolvió a Andrea al lugar donde siempre quiso estar.
La noticia tuvo un significado enorme, tanto profesional como personal.
«Significó todo para mí», dice.
Más allá de regresar al periodismo, la oportunidad le confirmó que el trabajo realizado años atrás en Honduras había dejado huella.
«A pesar de que no estaba haciendo periodismo desde hacía unos cuatro años, las personas se recordaron de mi capacidad, de mi talento y de mi pasión», expresa.
Para ella, esa fue la mayor recompensa: comprobar que el talento no se olvida cuando se trabaja con disciplina y compromiso.
CARA A CARA ANTE EL VIKINGO
Uno de los momentos que más llamó la atención durante su cobertura fue la entrevista realizada al goleador noruego Erling Haaland.
Frente a una de las máximas figuras del fútbol mundial, Andrea hizo su pregunta completamente en inglés, demostrando preparación y seguridad en un escenario donde compiten periodistas con décadas de experiencia.
Pero detrás de esos minutos frente a la cámara existía una intensa presión.
«Nervios no solo porque estás preguntándole a grandes estrellas, sino porque alrededor hay periodistas que tal vez están en su cuarto Mundial y yo estaba viviendo el primero», relata.
En las zonas mixtas, explica, ni siquiera existe la certeza de que podrán concederle el micrófono.
«Hay que insistir, estar lista y aprovechar el momento. Es mucha presión».
@andrearamoshn
LA ENTREVISTA QUE DIO LA VUELTA AL MUNDO
Si hubo un instante que marcó su Mundial fue la conversación con Kylian Mbappé.
La periodista hondureña formuló una pregunta que permitió al delantero francés ofrecer una respuesta extensa, reflexiva y muy humana.
Ese momento trascendió las fronteras.
Medios españoles, franceses y argentinos compartieron la entrevista, mientras miles de personas comenzaron a escribirle para felicitarla.
«Me sentí muy orgullosa de mí misma por haber hecho una pregunta que hiciera que el jugador se expresara de esa manera», afirma.
Más allá del reconocimiento internacional, esa entrevista le dejó otra enseñanza.
«Al final estamos preguntándole a otro ser humano. Ellos solo están haciendo su trabajo, así como nosotros hacemos el nuestro».
@andrearamoshn
DETRÁS DE CÁMARAS TAMBIÉN HAY SACRIFICIO
La imagen que ve el público es apenas una pequeña parte del trabajo.
Durante el Mundial, Andrea caminó alrededor de 18 mil pasos diarios, cumplió jornadas cercanas a las 12 horas, pasó horas sin comer y debió producir contenido constantemente, además de entrevistar aficionados, preparar notas y cubrir cada detalle de los partidos.
«Es muy cansado, pero al final todo vale la pena», resume.
@andrearamoshn Mi experiencia cubriendo un mundial!🙏🏼🎙️⚽️ #Mundialista #Mundial #Futbol *not intented for copyright purposes*
LLEVAR EL NOMBRE DE HONDURAS
Cada vez que encendía el micrófono, Andrea sabía que no solo representaba a un medio de comunicación.
También llevaba consigo el nombre de Honduras.
«Me lo tomo muy en serio porque sé que todos los periodistas en Honduras luchamos por una oportunidad como esta», afirma.
Por eso decidió afrontar cada cobertura con serenidad y confianza en su preparación profesional.
Representar al país en una Copa del Mundo, asegura, es mucho más que un logro personal.
«Siempre quise representar a Honduras en algo. Hay mucha necesidad de destacar el talento que tiene nuestro país más allá de los chismes y la farándula. Es un privilegio estar representando a Honduras».
NUNCA RENDIRSE
El respaldo recibido desde Honduras fue una de las mayores satisfacciones de su experiencia mundialista.
Miles de mensajes de apoyo confirmaron que su trabajo inspiró a nuevas generaciones de periodistas y, especialmente, a muchas niñas y jóvenes que sueñan con abrirse camino en el deporte.
Si pudiera volver a encontrarse con aquella niña que soñaba con ser periodista deportiva, Andrea tiene claro qué le diría:
«Que ignore las críticas, que ignore a las personas que intentan hacerte sentir mal, que ignore a quienes se burlan porque a una mujer le guste el deporte; que siga adelante porque Dios crea caminos y crea oportunidades para que los sueños se hagan realidad».
Su historia demuestra que el talento hondureño puede abrirse paso en los escenarios más importantes del mundo y que el periodismo deportivo ya no tiene barreras de género.
Desde aquella niña que veía deportes junto a su padre hasta la periodista que entrevistó a Erling Haaland y consiguió una de las respuestas más comentadas de Kylian Mbappé en el Mundial United 2026, Andrea Ramos representa una nueva generación de comunicadoras que están cambiando la historia del deporte hondureño.
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