Encontrar trabajo continuó siendo una tarea complicada hacia finales de 2025, de acuerdo con nuevos datos oficiales que muestran una desaceleración en la demanda laboral y una reducción sostenida en las contrataciones por parte de las empresas estadounidenses.
El número estimado de vacantes de empleo, uno de los indicadores más observados del mercado laboral, cayó a su nivel más bajo en más de un año.
Según la Encuesta de Vacantes de Empleo y Rotación Laboral (JOLTS) de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés), las ofertas laborales pasaron de 7,45 millones en octubre a 7,15 millones a finales de noviembre.
La disminución de vacantes se registró en la mayoría de los sectores, con excepción del comercio minorista y la construcción, que lograron mantenerse relativamente estables.
En paralelo, la actividad de contratación también mostró señales de enfriamiento: en noviembre se contabilizaron alrededor de 5,12 millones de nuevas contrataciones, frente a los 5,37 millones del mes anterior.
Las cifras reflejan que las vacantes de empleo se encuentran en su nivel más bajo desde septiembre de 2024, mientras que las contrataciones no habían sido tan reducidas desde junio de ese mismo año.
Solo unos pocos sectores reportaron ganancias netas de empleo durante noviembre, y estas fueron moderadas. El sector de la información creó 12.000 puestos de trabajo, el gobierno federal sumó 11.000 y la construcción registró un incremento similar.
La tasa de contratación —que mide las nuevas contrataciones como porcentaje del empleo total— retrocedió al 3,2 %, igualando su nivel más bajo en más de una década, excluyendo el período de la pandemia.
No obstante, el informe también mostró señales mixtas: los despidos disminuyeron en noviembre y aumentó el número de trabajadores que renunciaron voluntariamente a sus empleos, un indicador asociado a la confianza laboral.
Pese a estas variaciones mensuales, los analistas coinciden en que la tendencia de fondo es clara: Estados Unidos atraviesa un mercado laboral de baja contratación y bajo despido, donde la rotación de trabajadores se ha vuelto cada vez más lenta.
El informe JOLTS de noviembre forma parte de una serie de datos clave publicados esta semana, que culminan con el informe de empleo de diciembre.
Los economistas estiman que la economía estadounidense habría generado alrededor de 55.000 empleos en ese mes, cerrando un año marcado por un crecimiento del empleo débil, afectado por la alta incertidumbre económica, cambios en las políticas comerciales y modificaciones en los flujos migratorios.
“No estamos viendo un mercado laboral dinámico”, señaló la economista jefe de ADP, Nela Richardson, tras la publicación de los datos de contratación del sector privado.


