El expresidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), Eduardo Facussé, planteó cuatro factores que considera fundamentales para reactivar la producción nacional, entre ellos la suspensión de cargas fiscales a la producción, la liberalización de la energía renovable, la optimización de las hipotecas inmobiliarias y la implementación de una banda cambiaria dual.
En primer término, el empresario sugirió suspender las cargas fiscales a la producción, incluyendo el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y el impuesto sobre sociedades (IS) en el caso de la producción de granos básicos.
A su juicio, esta medida permitiría recuperar la autonomía alimentaria en rubros como maíz, arroz y frijoles, además de impulsar la generación de empleo masivo.
“Posteriormente se debe evaluar aplicar la misma medida para otros productos agrícolas sujetos a Tratados de Libre Comercio”, planteó a través de una serie de mensajes publicados en la red social X.
Como segundo eje, Facussé propuso liberalizar la energía renovable, especialmente en los segmentos de transmisión, producción y distribución, con el objetivo de recuperar la autonomía energética del país.
En ese contexto, consideró que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) debe pluralizar la producción solar.
“No debemos abrir más espacios para la producción con insumos importados, sean gas, búnker, carbón o diésel”, enfatizó.
En cuanto a la optimización de hipotecas inmobiliarias por la vía fiscal, el expresidente de la CCIC señaló que el Banco Central de Honduras (BCH) debería implementar mecanismos de garantías recíprocas para hipotecas, así como eliminar el ISR y el IS para los préstamos hipotecarios dirigidos al sector social.
Asimismo, recomendó que la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) regule el margen bancario eficiente, con el fin de ampliar el volumen y la eficiencia del sector construcción y generar empleo masivo.
Finalmente, Facussé planteó la implementación de una segunda banda cambiaria paralela. Explicó que la banda actual debería destinarse a la recepción de remesas y al pago de importaciones esenciales como combustibles, alimentos, medicinas y fertilizantes, mientras que una segunda banda recibiría las divisas provenientes de exportaciones y atendería importaciones suntuarias a un precio que refleje el déficit comercial real.
El empresario recomendó que las empresas de manufactura y servicios, incluido el turismo, sean clasificadas en categorías de exportación, mixta y nacional, como parte de una estrategia integral para dinamizar la economía hondureña.


