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viernes, julio 31, 2026

El Niño se intensificará entre agosto y octubre y elevará las temperaturas

El fenómeno climático de El Niño continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y tendrá una influencia importante sobre las temperaturas y los patrones de lluvia, con especial atención al período comprendido entre agosto y octubre de 2026.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que las condiciones de El Niño ya se han desarrollado en el Pacífico tropical y proyecta un rápido fortalecimiento del fenómeno durante el período de julio a septiembre. Los modelos climáticos muestran un calentamiento significativo de las aguas del Pacífico ecuatorial central y oriental.

Para el trimestre agosto-octubre, los pronósticos mantienen una probabilidad cercana o superior al 90 % de que prevalezcan las condiciones de El Niño, mientras que el regreso de La Niña aparece como poco probable en las proyecciones extendidas.

El fenómeno se caracteriza por un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial y puede modificar los patrones habituales de temperatura y precipitación en distintas regiones del planeta. Entre sus posibles efectos figuran un aumento de las temperaturas, períodos de sequía y episodios de lluvias intensas en determinadas zonas.

La OMM señala que El Niño normalmente alcanza su mayor intensidad entre noviembre y febrero, por lo que el fortalecimiento previsto durante agosto-octubre podría representar una etapa de consolidación antes de llegar a su posible máximo.

Para Centroamérica, la evolución del fenómeno requiere especial vigilancia debido a sus posibles efectos sobre la disponibilidad de agua, la agricultura y las condiciones de calor. La intensidad y distribución de los impactos pueden variar considerablemente de una región a otra, por lo que los pronósticos nacionales y locales serán determinantes para conocer las condiciones específicas.

El escenario también genera preocupación en sectores sensibles al clima, especialmente agricultura, ganadería, salud, recursos hídricos y generación de energía. La OMM ha llamado a los gobiernos y comunidades vulnerables a utilizar los sistemas de alerta temprana y los pronósticos estacionales para prepararse ante posibles condiciones extremas.

El organismo internacional advierte que el fortalecimiento de El Niño se produce sobre un planeta que ya registra temperaturas elevadas debido al calentamiento global, por lo que el fenómeno podría contribuir a intensificar episodios de calor extremo en diferentes partes del mundo.

Aunque los pronósticos climáticos están sujetos a actualizaciones conforme evolucionan las condiciones del océano y la atmósfera, las señales actuales apuntan a que agosto, septiembre y octubre estarán marcados por una fuerte presencia de El Niño, con temperaturas que podrían situarse por encima de los valores habituales en numerosas regiones.

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