Con la exposición de más de 60 proyectos, el Instituto Tecnológico de Excelencia Educativa (ITEE), realiza la 38 edición de su Feria Tecnológica, Expotech 2025, un evento único, donde se demuestra los conocimientos adquiridos por los estudiantes, así como sus habilidades y creatividad.
Durante esta feria, que comenzó ayer y culminará este sábado, los estudiantes realizan demostraciones, ofreciendo explicaciones y respondiendo a cuestionamientos del trabajo expuesto. El objetivo de esta actividad es orientar, ejercitar a los jóvenes en el empleo del método científico, así como el acercamiento de la comunidad a la ciencia y tecnología.
En ese sentido, el ingeniero Raúl Peña, rector y fundador del ITEE, expresó que es un orgullo para las autoridades, profesores y personal administrativo el esfuerzo que los jóvenes hacen con los padres de familia para realizar estos proyectos.
“Los orientamos a que sean proyectos de utilidad, que lleven competencias impregnadas y que al final obtengan un aprendizaje para la vida real, por ejemplo, tenemos proyectos que integran estudiantes de Diseño Gráfico, Mecatrónica y Electricidad”, comentó.
Señaló que son más de 60 proyectos en los cuales los estudiantes han trabajado mucho para que este evento marque en la sociedad el conocimiento que adquieren y que lo pueden llevar a la práctica. “El éxito del ITEE ha sido la entrega de competencias, desde que adoptamos este sistema hemos conseguido mejor resultado, la sociedad está cambiando y si nosotros los educadores no cambiamos habrá una brecha con los jóvenes que hoy viven muy profundamente la tecnología, especialmente la inteligencia artificial”, agregó.
Bajo este contexto, el Ing. Peña, se refirió a que estamos en la época de la inteligencia artificial, la cual está incorporada en clase, permitiendo que los alumnos la utilicen porque no se puede huir al futuro, pero siempre manteniendo la ética al aplicarla.
El ITEE es una institución con una gran trayectoria y reconocimiento a nivel nacional por su calidad educativa, su éxito se basa en la innovación, acompañando la tecnología, invirtiendo en laboratorios, en equipos y con profesores capacitados. “Es difícil alcanzar la tecnología en este momento porque va muy rápido, pero nosotros contamos con lo que se está utilizando en la actualidad, tenemos drones, programas, equipo de diseño gráfico y seguimos adelante”, apuntó.
Asimismo, explicó que la inversión no se detiene y es por eso que ya cuentan con su propia universidad, de la cual, en un aproximado de 8 meses, graduará su primera promoción. “Seguiremos adelante creando más carreras, viendo hacia el futuro a través de UNEV (Instituto Universitario de Educación Virtual)”, puntualizó.
Por su parte, Dylan Quin, estudiante de último año de Mecatrónica, recordó la primera feria tecnológica en la que participó, en la cual, una chispa lo impulsó a formar parte de un equipo y desarrollar un prototipo.
“Fue en ese momento en que la educación dejó de ser algo pasivo para convertirse en una aventura, en un verdadero reto, la feria se convirtió en un laboratorio de ideas, los problemas que antes veíamos en los libros se materializaron en nosotros, tuvimos que aprender a colaborar, a superar las frustraciones cuando un código fallaba y a celebrar los pequeños avances, los problemas no se volvieron importantes, este proceso lo que hizo fue ayudarnos y mejorarnos cada día más”, expresó.
Explicó que su proyecto de feria no solo fue un éxito, sino que también le abrió los ojos a un mundo de posibilidades, dándose cuenta que su pasión no era solo por la tecnología, sino utilizarla para resolver problemas reales, y hoy gracias a esa experiencia se encuentra persiguiendo una carrera de Mecatrónica con el objetivo de crear soluciones accesibles y de alto impacto para la sociedad.
“La Feria Tecnológica no solo me ayudó a encontrar mi camino, también forjó mi futuro, entendí que lo que importa no es solo aprender, sino que aplicar ese conocimiento para crear algo nuevo, algo significativo, pero lo más importante de todo, me enseñó a no tener miedo a fallar porque cada error es un paso más hacia una solución innovadora. Mi futuro tal como lo veo ahora no está escrito en un libro, sino que está en constante movimiento, con cada nuevo desafío, y pensar que todo comenzó en esa feria, en donde un grupo de jóvenes curiosos se atrevieron a soñar y construir un futuro mejor”, concluyó.














