21.8 C
Honduras
sábado, julio 25, 2026

El hombre que no ha salido de casa en 57 años por miedo a las mujeres

Redacción. Un hombre de 72 años, identificado como Callitxe Nzamwita, ha pasado los últimos 57 años recluido voluntariamente en su hogar, luego de desarrollar un temor extremo hacia las mujeres que marcó su vida desde la adolescencia.

Su historia ha generado asombro en medios internacionales y reabre el debate sobre trastornos psicológicos poco conocidos.

Todo comenzó cuando tenía apenas 16 años. Según relató en una entrevista reciente, fue en ese momento cuando tomó la drástica decisión de aislarse del mundo femenino.

Desde entonces, levantó una cerca alrededor de su casa para evitar cualquier contacto con mujeres.

“La razón por la que me encerré aquí dentro y tengo una cerca en mi casa es porque quiero asegurarme de que las mujeres no se acerquen a mí”, confesó.

Nzamwita describe que cualquier interacción con mujeres le provocaba un miedo profundo, incluso incontrolable durante su juventud.

Esa ansiedad lo llevó a limitar al máximo su contacto con el sexo opuesto, al punto que nunca ha tenido una pareja o relaciones sexuales.

Actualmente, espera a que sus vecinas se retiren de su propiedad para salir a recoger los alimentos que ellas mismas le dejan, en un acto de solidaridad que le permite cubrir sus necesidades básicas.

Especialistas sugieren que el caso de Nzamwita podría estar relacionado con un raro trastorno conocido como ginofobia, una condición psicológica caracterizada por un miedo irracional y persistente hacia las mujeres.

Aunque esta no está reconocida oficialmente como un trastorno independiente en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM), sus síntomas pueden ser severos: desde ataques de pánico y palpitaciones, hasta dificultad para respirar o una intensa ansiedad al estar cerca de una mujer.

Lea también: Abuela de 76 años se vuelve «cariñosa» y causa revuelo

A pesar de la extrañeza de su caso, Callitxe Nzamwita asegura sentirse más tranquilo viviendo alejado de toda presencia femenina.

Su historia no solo impacta por la singularidad del trastorno, sino también por las décadas que ha pasado en reclusión, convirtiéndose en uno de los casos más extremos de aislamiento voluntario provocados por una fobia.

Más Noticias de El País