El Banco Central de Honduras (BCH) elevó la Tasa de Política Monetaria (TPM) de 5.75 % a 6 %, un incremento de 25 puntos básicos que entrará en vigencia este lunes 21 de septiembre de 2026.
La decisión fue adoptada por el Directorio del BCH durante su sesión del 18 de septiembre y tiene como objetivo reducir las presiones inflacionarias y preservar la estabilidad macroeconómica. La medida llega en un contexto en el que la inflación interanual alcanzó 6.2 % en agosto, por encima del rango de tolerancia establecido por el Banco Central, de 4 % ± 1 punto porcentual.
De acuerdo con el BCH, entre los factores que han incidido en el comportamiento de los precios se encuentran el incremento internacional de los costos de alimentos y petróleo, además de factores climáticos y externos. La inflación de alimentos y energía pasó de 2 % en enero a 10 % en agosto, según los datos divulgados por la institución.
El organismo también señaló que la actividad económica mantiene un comportamiento favorable. El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró un crecimiento interanual de 4.4 % en julio, mientras que el crédito bancario al sector privado aumentó 8 % en agosto. Además, las reservas internacionales netas alcanzaron los 11,515.6 millones de dólares al 14 de septiembre, equivalentes a 6.6 meses de importaciones.
La TPM funciona como una referencia para las operaciones interbancarias y forma parte de los principales instrumentos mediante los cuales el BCH conduce su política monetaria.
El ajuste también puede tener efectos graduales sobre las condiciones de financiamiento. El economista Ismael Zepeda advierte que un aumento de la tasa de referencia puede trasladarse progresivamente a las tasas activas del sistema financiero, lo que podría elevar el costo de nuevos créditos y, dependiendo de las condiciones contractuales, afectar a determinados préstamos vigentes, particularmente aquellos relacionados con consumo, vivienda e inversión.
Con esta modificación, el BCH busca moderar las presiones provenientes de la demanda y evitar que los aumentos de precios se consoliden, mientras mantiene el seguimiento de las condiciones económicas nacionales e internacionales. La institución indicó que continuará evaluando los principales indicadores para determinar si son necesarios nuevos ajustes.


