El narcotraficante hondureño-guatemalteco Víctor Hugo Díaz Morales, conocido como “El Rojo”, habría recibido este viernes una sentencia de “tiempo servido” por parte de las autoridades judiciales de Estados Unidos, tras varios años de cooperación con la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York en casos de narcotráfico que involucraron a altos exfuncionarios hondureños.
Díaz Morales fue detenido en 2017 en Guatemala y extraditado a Estados Unidos en 2018, donde se declaró culpable de conspirar para traficar cocaína hacia territorio estadounidense.
Durante el juicio admitió haber sido parte de una organización criminal que movía grandes cantidades de droga desde Colombia, utilizando rutas que atravesaban Honduras y Guatemala.
Su colaboración resultó determinante en los procesos judiciales contra el expresidente Juan Orlando Hernández y su hermano, el exdiputado Juan Antonio “Tony” Hernández, ambos condenados en Nueva York por delitos de narcotráfico.
En sus declaraciones, El Rojo confesó que entre 2004 y 2016 su red transportó más de 140 toneladas de cocaína hacia Estados Unidos y que financió campañas políticas en Honduras con dinero del narcotráfico.
Inicialmente, la Fiscalía estadounidense había solicitado una condena de hasta 30 años de prisión; sin embargo, su testimonio y cooperación sustancial con las autoridades le habrían permitido obtener una drástica reducción de pena bajo las normas federales de sentencia.
Aunque no se ha publicado aún el fallo completo, fuentes judiciales informaron que el juez P. Kevin Castel habría determinado que el tiempo que Díaz Morales ya pasó bajo custodia —más de siete años— es suficiente para considerar su condena cumplida.
El caso de El Rojo vuelve a poner de relieve los profundos vínculos entre el narcotráfico y las estructuras políticas de Honduras y Centroamérica, además de evidenciar cómo la justicia estadounidense ha logrado desmantelar redes criminales mediante la cooperación de exintegrantes clave del crimen organizado.


