Kinshasa. La epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo continúa agravándose y ya deja 1.657 personas fallecidas y 3.748 casos confirmados, de acuerdo con el último balance sanitario nacional con datos al 1 de agosto de 2026.
La propagación del virus representa uno de los mayores desafíos sanitarios que enfrenta actualmente el país. El brote fue confirmado en mayo y está causado por la cepa Bundibugyo, una variante del virus del Ébola que había provocado brotes anteriores en África. La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene desplegados equipos de apoyo junto con las autoridades congoleñas para reforzar la vigilancia y la respuesta sanitaria.
El brote comenzó en la provincia de Ituri, en el noreste del país, donde inicialmente se identificaron agrupaciones de casos graves y fallecimientos en las zonas sanitarias de Mongbwalu y Rwampara. Las pruebas realizadas por el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de la RDC confirmaron la presencia de la cepa Bundibugyo.
Transmisión continúa extendiéndose
La evolución de la epidemia ha generado especial preocupación entre las autoridades sanitarias debido al incremento acelerado de contagios y la expansión geográfica del virus.
El balance de la OMS publicado el 1 de agosto, con información recopilada hasta el 30 de julio, contabilizaba 3.605 casos y 1.587 muertes, cifras que ya mostraban un importante incremento respecto de semanas anteriores. Los datos nacionales posteriores elevan el acumulado a 3.748 casos confirmados y 1.657 fallecimientos.
Las autoridades y los organismos internacionales trabajan en actividades de vigilancia epidemiológica, búsqueda de contactos, atención de pacientes y prevención y control de infecciones, mientras se intenta contener las cadenas de transmisión.
La situación es especialmente compleja en zonas donde existen comunidades desplazadas por el conflicto y dificultades para acceder a servicios sanitarios. Estas condiciones pueden complicar la identificación temprana de casos y el seguimiento de personas que estuvieron en contacto con pacientes.
OMS refuerza la respuesta
Ante el avance de la enfermedad, la OMS ha incrementado su apoyo técnico y operativo al Gobierno congoleño. La organización trabaja con equipos nacionales y socios humanitarios para fortalecer la capacidad de respuesta y limitar una mayor expansión del virus.
La RDC tiene una amplia experiencia en la respuesta a epidemias de ébola. En diciembre de 2025, el país había declarado oficialmente el final de su decimosexta epidemia, registrada en la provincia de Kasaï, después de que transcurrieran 42 días sin nuevos casos desde la recuperación del último paciente.
Sin embargo, la aparición del nuevo brote en 2026 vuelve a poner a prueba los sistemas de vigilancia y atención sanitaria del país, mientras las autoridades intentan frenar el aumento de casos y fallecimientos.


