En una operación coordinada entre autoridades hondureñas y salvadoreñas, la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) ejecutó la expulsión del territorio nacional de un ciudadano salvadoreño señalado como miembro activo de una estructura criminal transnacional y requerido por la justicia de su país.
El individuo fue identificado como Henry Bladimir Melara, de 25 años, originario del barrio El Poy, municipio de Citalá, en el departamento de Chalatenango, El Salvador.
De acuerdo con los informes policiales, Melara es perfilado como colaborador de la organización criminal Mara Salvatrucha (MS-13), una de las estructuras delictivas más conocidas de la región centroamericana. Las investigaciones determinaron además que el ciudadano extranjero mantenía una orden de captura vigente en territorio salvadoreño por el delito de agrupaciones ilícitas.
Tras verificar su situación legal, las autoridades hondureñas activaron los mecanismos correspondientes para proceder con su expulsión del país, en coordinación con el Instituto Nacional de Migración (INM) y bajo los protocolos establecidos en los acuerdos de cooperación regional en materia de seguridad.
Como parte del procedimiento, el ciudadano salvadoreño fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad hasta el punto fronterizo de El Poy, en el departamento de Ocotepeque, donde fue entregado formalmente a las autoridades de la República de El Salvador para que enfrente el proceso judicial pendiente en su contra.
La DPI destacó que esta acción forma parte de los esfuerzos conjuntos que mantienen los países de la región para combatir el crimen organizado transnacional, fortalecer el intercambio de información y evitar que personas vinculadas a estructuras delictivas utilicen otros territorios como refugio para evadir la justicia.
Las autoridades hondureñas reiteraron que continuarán desarrollando operaciones de identificación, localización y expulsión de ciudadanos extranjeros que representen una amenaza para la seguridad nacional o que sean requeridos por organismos judiciales de otros países.
Asimismo, señalaron que la cooperación internacional se ha convertido en una herramienta clave para enfrentar fenómenos criminales que trascienden fronteras, permitiendo una respuesta más efectiva contra grupos dedicados a actividades ilícitas en Centroamérica.
Con esta acción, las fuerzas de seguridad refuerzan su compromiso de mantener una estrecha coordinación con las naciones vecinas para impedir el fortalecimiento de organizaciones criminales y garantizar que quienes sean requeridos por la justicia respondan ante las autoridades competentes.


