Pastora Pagán es la única reina de belleza hondureña que ha logrado posicionarse entre las 15 finalistas del Miss Universo, dejando una huella imborrable en la historia de los certámenes de belleza del país.
Su participación en el concurso, celebrado en Long Beach, California, Estados Unidos, marcó un hito en 1955. Ese año, la sueca Hilevi Rombin se coronó como Miss Universo, mientras que la salvadoreña Maribel Arrieta Gálvez alcanzó el segundo lugar.
Sin embargo, Pastora Pagán destacó por su belleza y carisma, ganándose la admiración de miles de personas.
Tras Miss Universo, Pagán continuó su camino en el mundo de los certámenes al participar en Miss Mundo en Londres, donde también dejó su sello gracias a su espontaneidad y encanto. Desde entonces, ninguna representante hondureña ha logrado llegar tan lejos en el podio de las más bellas.
A pesar de ello, Honduras ha seguido enviando candidatas que destacan por su belleza y presencia, manteniendo viva la tradición de representar al país en la escena internacional.



