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lunes, mayo 20, 2024

¿Círculo de preocupación o círculo de influencia?

En una capacitación, de un equipo de trabajo con mandos intermedios, compartíamos la valiosa enseñanza del Dr. Covey sobre lo que era el círculo de preocupación y el círculo de confianza. Dichos círculos se refieren a que, va a dominar aquel en el cual más nos enfoquemos. Permítame contarle más: en el círculo de preocupación son todas aquellas cosas las cuales de verdad nos quitan la paz y nos dan preocupaciones, pero no podemos hacer nada al respecto.

Me refiero, esto es casi un hábito entre nosotros los hondureños. Vivimos preocupados por todo, sin filtrar qué cosas están en nuestras manos resolver y cuáles no. Nos preocupamos porque Messi no gana partidos, o porque Cristiano no levanta copas en Arabia. Nos preocupamos por la realeza de Inglaterra, y por el eclipse y sus pronósticos que han dado sobre la influencia que tendrá en nosotros.

Basta que vea los temas de conversaciones cotidianas. Nos preocupan muchísimas cosas que, repito, tienen motivo de preocupación, pero poco o nada podemos hacer por ello. Queremos controlarlo todo y por eso nos gusta saberlo todo. La gente vive pendiente de muchos noticieros, pues consideran valioso hacerlo, simplemente por el hecho de “estar informados”.

Y es que no podemos entrar a pláticas si no conocemos porqué dos políticos de un mismo partido se pelean entre sí, o si aceptarán la renuncia de Salvita para que sea candidato. ¡Hay que estar informado! El juicio de un expresidente lo seguimos todos con punto y coma. Y no tiene nada malo en hacerlo. Lo malo es que, al vivir tan pendiente de nuestro círculo de preocupación, abandonamos, el otro, nuestro círculo de influencia.

El círculo de influencia, es aquel donde podemos colocar aquellas cosas que sí podemos ejercer influencia en ello para un cambio. No por nada algunos dichos populares lo mencionan como “si tiene solución, para qué te preocupas y si no la tiene, pues igual, para qué preocuparte”. Esto contrasta mucho con el deseo de ser diligente, pues el que desee serlo, se va preocupar por todas aquellas cosas que sí está en su mano hacer.

El rey Salomón lo dijo en el libro de Proverbios: “Todo lo que te viniera a tu mano para hacer, hazlo con diligencia, con todas tus fuerzas”. ¡Cuánta sabiduría hay en ello y cuánto enfoque nos trae pensar así! Muchas veces, cuando tengo un día con agenda llena, que se está cargado, pienso ¡son las mismas ocho horas de trabajo!, y eso me descarga mucho y me permite estar enfocado en lo que tengo que hacer.

Más bien, mire qué cosas, cuando usted es enfocado, en nuestro país lo perciben como “estresado”. Le cuento, pasé varias horas tramitando la renovación de mi licencia, y muchos en la fila hablaban de todo. ¿Verdad compa?, me decían, pero amablemente solo les sonreía, pues no sabía mucho del tema, de las conspiraciones y de quién había hecho qué. Yo quería mi licencia y continuar mi día.

Cuando por fin nos daban los documentos, uno de ellos me dijo, mire amigo, hasta que por fin se le va a quitar el estrés. La verdad es que el secreto del círculo de preocupación o el de influencia, es que crecerá aquel que más importancia usted le dé.

¿Qué prefiere, preocuparse, u ocuparse? Le garantizo que, si se ocupa solo de lo que usted sí puede resolver, tendrá mucha paz mental, disfrutará mucho sus tareas, pasará muy enfocado y tendrá muchos avances, pues todo lo demás estará allí, sin que pueda hacer nada, hasta que corresponda, eso sí, hacer algo si llega a sus manos.

 

Enrique Zaldivar
Enrique Zaldivar
2050 Comunicaciones
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