Un hallazgo inesperado en las profundidades del Océano Pacífico ha dejado perplejos a científicos de la Universidad de Tokio.
Mientras realizaban una exploración a más de 6.200 metros de profundidad con un vehículo operado a distancia (ROV), detectaron extrañas esferas negras adheridas a las rocas del fondo marino.
Lo que inicialmente era un misterio terminó revelando cápsulas de huevos que contenían restos de gusanos planos o platelmintos, una especie conocida por su capacidad asombrosa de regeneración.
El descubrimiento fue liderado por el Dr. Yasunori Kano, quien dirigía el ROV Hakuho-maru en la zona abisal. Cuatro cápsulas de huevos fueron recolectadas intactas, y su análisis mostró que habían sido puestas por al menos dos adultos de la misma especie.
Los platelmintos, criaturas que no superan el grosor de una hoja de papel, son hermafroditas y pueden encontrarse en diversos hábitats marinos, aunque su presencia a tales profundidades es extremadamente rara.
Estos organismos poseen células madre pluripotentes, capaces de regenerar cualquier parte de su cuerpo, lo que ha despertado el interés de la comunidad científica por su posible aplicación en medicina regenerativa.
Además de su extraordinaria biología, su comportamiento reproductivo también sorprendió a los investigadores.
Durante el apareamiento ocurre un fenómeno conocido como “cercado de pene”, en el que dos individuos compiten por inseminar al otro sin ser inseminados, ya que quien resulta fecundado es quien cargará con la responsabilidad de la reproducción.
Esta estrategia, desconocida en la mayoría de las especies animales, desafía las normas establecidas del comportamiento reproductivo.
“Este estudio proporciona el registro más profundo de los platelmintos de vida libre y la primera información sobre sus primeras etapas de vida en la zona abisal, que eran muy similares a las de las formas de aguas poco profundas”, señalaron los expertos.
También concluyen que, pese a las extremas condiciones de los abismos oceánicos, el desarrollo de estos seres no difiere tanto del de sus parientes en ambientes menos hostiles, lo que sugiere que los desafíos evolutivos que enfrentan son más de tipo fisiológico y ecológico.
Los científicos continuarán investigando el ciclo de vida de estos fascinantes organismos y el potencial científico que representan. Una vez más, la naturaleza demuestra que aún guarda secretos asombrosos en las profundidades del mar.
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