Tegucigalpa, Honduras. La controversia en torno a la desaparición de Angie Samantha Peña volvió a escalar luego de que su familia rechazara las declaraciones del director de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), Ángel Fernando Murillo Paz, quien afirmó públicamente que esa institución no ha manejado el caso de la joven desaparecida en Roatán desde enero de 2022.
Murillo aseguró que la ATIC no lleva ninguna investigación relacionada directamente con Angie Peña y señaló que otras agencias de investigación criminal son las encargadas de las diligencias. El funcionario, sin embargo, confirmó que la institución mantiene investigaciones contra estructuras vinculadas con la trata de personas.
La familia de Angie rechazó categóricamente esa versión y aseguró que existen documentos, comunicaciones y registros que demostrarían que agentes de la ATIC sí tuvieron participación en diligencias relacionadas con el caso.
Entre las evidencias que los familiares dicen conservar se encuentran actas de reuniones con funcionarios del Ministerio Público, comunicaciones con investigadores, documentos oficiales con acuse de recibo y constancias relacionadas con la entrega del teléfono celular de Angie para ser sometido a peritajes.
Según el comunicado familiar, estas actuaciones estarían relacionadas con una línea de investigación desarrollada después de la captura de integrantes de la estructura denominada Delta Teams, señalada en las investigaciones por delitos relacionados con trata de personas.
La familia cuestionó que ahora la ATIC se desligue del expediente y pidió a las autoridades explicar públicamente qué instituciones han tenido bajo su responsabilidad las diferentes diligencias realizadas desde la desaparición de la joven.
El caso volvió a cobrar fuerza después del asesinato de Dereck Isaac McNeil James, ocurrido el 17 de agosto en Roatán. McNeil era considerado testigo protegido en investigaciones vinculadas con Angie Peña y había afirmado haber tenido información sobre el paradero de la joven. La Policía Nacional sostiene que, hasta ahora, la investigación sobre su homicidio apunta hacia un móvil diferente a su condición de testigo protegido.
En los últimos días también han trascendido grabaciones atribuidas a McNeil, en las que realiza señalamientos sobre presuntas irregularidades dentro de las investigaciones. Este miércoles 9 de septiembre, medios hondureños reportaron la difusión de un nuevo video en el que el fallecido menciona a supuestos agentes de la ATIC. Esas acusaciones corresponden a declaraciones atribuidas al testigo y deben ser verificadas por las autoridades competentes.
Mientras tanto, la desaparición de Angie Peña continúa sin resolverse. La joven desapareció el 1 de enero de 2022 en Roatán y, con el paso de los años, el caso ha incorporado distintas líneas de investigación, incluida una relacionada con una presunta estructura de trata de personas.
La familia insiste en que las investigaciones no deben detenerse y reclama al Estado hondureño una búsqueda efectiva que permita establecer qué ocurrió con Angie y determinar responsabilidades, tanto de particulares como de cualquier funcionario que pudiera haber incumplido sus obligaciones.
El enfrentamiento público entre la familia y la ATIC coloca nuevamente el expediente bajo escrutinio y abre interrogantes sobre qué instituciones han participado realmente en las investigaciones y qué diligencias permanecen pendientes para esclarecer el paradero de la joven.


