Tras las declaraciones del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) sobre el envío de 5.8 mil millones de dólares en remesas desde Estados Unidos hacia Honduras, la Cancillería hondureña defendió el papel económico y social de la diáspora.
En un pronunciamiento oficial, el Gobierno subrayó que la migración es una realidad regional que debe abordarse con responsabilidad y cooperación, rechazando que los migrantes sean reducidos únicamente a cifras económicas.
La Cancillería afirmó que los hondureños migrantes son, en su mayoría, trabajadores que contribuyen al desarrollo de dos países, sosteniendo a sus familias con esfuerzo y dignidad, y participando activamente en la economía de las naciones donde residen.
El comunicado detalla que la participación laboral de los hondureños en Estados Unidos alcanza el 62.4 %, mientras que entre quienes cuentan con Estatus de Protección Temporal (TPS) el promedio se eleva al 85 %, con una fuerte presencia en sectores como la construcción, hostelería y agricultura.
Además, citando datos del Banco Mundial, la Cancillería recordó que las remesas generan mayor dinamismo económico, ya que cada dólar puede producir entre dos y tres dólares en actividad económica en Estados Unidos, al tiempo que muchos migrantes aportan al Seguro Social y Medicare sin necesariamente acceder a esos beneficios.
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