La estatua más grande del mundo dedicada a la virgen de Fátima fue inaugurada en la ciudad de Crato, ubicada en la región del Cariri, en el interior del estado de Ceará, al noreste de Brasil.
El monumental homenaje mariano, que alcanza 54 metros de altura, se erige ahora como un nuevo símbolo de fe y devoción en el país.
La inauguración congregó a miles de fieles y formó parte del calendario del Jubileo de la Esperanza 2025, una celebración que incluyó diversas actividades culturales, litúrgicas y musicales, reforzando la tradición mariana profundamente arraigada en la región.
Un monumento que supera al Cristo Redentor
De acuerdo con reportes locales, esta estatua es ya la más grande del mundo dedicada a Nuestra Señora de Fátima.
Incluso supera en altura al icónico Cristo Redentor de Río de Janeiro, cuya estructura completa alcanza los 38 metros.
La obra fue diseñada y ejecutada por el escultor brasileño Ranilson Viana, quien trabajó durante años para materializar el proyecto.
Una inauguración marcada por la devoción
La jornada inaugural estuvo marcada por la llegada de la imagen peregrina original de Fátima, proveniente de Portugal, que visitó Crato por segunda vez desde 1953, hace 72 años.
Su recepción reunió a sacerdotes, autoridades y miles de devotos, quienes acompañaron su traslado hasta el nuevo monumento.
Nuevo impulso al circuito de peregrinación del Cariri
La estatua se integra al circuito de peregrinación del Cariri, que incluye lugares emblemáticos como el Horto del Padre Cícero, uno de los puntos religiosos más visitados del noreste brasileño.
Autoridades locales esperan que el monumento no solo fortalezca la devoción mariana, sino que también impulse el turismo, la economía local y la proyección cultural de la región.
Con esta imponente estructura, Crato abre un nuevo capítulo en la historia de la devoción mariana en Brasil, consolidándose como un importante destino espiritual en América Latina.


