El Banco Central de Honduras (BCH) contará a inicios del 2027 con un fondo de estabilización por el orden de 1,000 millones de lempiras para enfrentar crisis o condiciones adversas de cambio climático y de choque externo.
“La política monetaria tiene un costo, necesita tener un BCH recapitalizado para poderle hacer frente a ese costo”, expuso el presidente del BCH, Roberto Lagos. “Al final del 2026, el BCH tendrá utilidades, una parte será utilizada para el proceso de recapitalización del banco otra parte, vamos a generar el reglamento para el fondo de estabilización”, agregó.
“El monto inicial de ese fondo de estabilización, tras su aprobación por el Directorio del BCH, será de 1,000 millones de lempiras”, confirmó.
De acuerdo con la iniciativa, el objetivo principal de los bancos centrales es mantener la estabilidad de precios, lo cual requiere autonomía operativa y financiera. Sin embargo, las operaciones para controlar la liquidez, como la esterilización, pueden generar costos financieros que superan los ingresos de sus activos; esto produce pérdidas cuasi fiscales, debilita su balance y puede limitar la efectividad de la política monetaria.
Un patrimonio positivo y resultados sostenibles fortalecen la autonomía y credibilidad del banco central, al permitirle aplicar la política monetaria sin restricciones financieras, mejora la eficacia de los instrumentos y refuerza la confianza de los agentes económicos en que el Banco Central cumplirá su mandato de estabilidad de precios.
Es de mencionar que, conforme a las buenas prácticas internacionales e internas, y en el marco de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), el BCH mantiene una reserva general de capital orientada a fortalecer su posición patrimonial.
Durante 2026, se han realizado avances importantes en el fortalecimiento patrimonial del BCH para garantizar su autonomía operativa, destacando el incremento en la reserva general, que pasó del 6.7% al cierre de 2025 a aproximadamente 9.0% durante 2026, como un mensaje de independencia institucional, lo que estaría permitiendo tener un mayor margen de maniobra para utilizar sus instrumentos de política monetaria en función del cumplimiento de sus objetivos.
Asimismo, dicho avance, ha contribuido a reducir la presión que ejerce el costo de la política monetaria sobre el presupuesto general de la República, el cual a 2025 ascendió a 6.501.0 millones de lempiras.
Hacía adelante, el BCH continuará fortaleciendo el proceso de capitalización y su autonomía operativa mediante, niveles de reservas de capital de al menos el 10.0% de las principales obligaciones.
Asimismo, con margen de maniobra más amplio para la adopción de medidas de política monetaria y el uso de sus instrumentos con el fin de cumplir sus objetivos.


