El Congreso Nacional aprobó la renuncia irrevocable de la diputada suplente del Partido Liberal por el departamento de Cortés, María Margarita Hernández López, quien decidió separarse de sus funciones legislativas por motivos personales.
La dimisión fue conocida durante una sesión celebrada en Tegucigalpa, luego de que el secretario del Poder Legislativo, Carlos Ledezma, diera lectura a la solicitud presentada por la ahora excongresista. En el documento, Hernández López fundamentó su decisión en el artículo 196 de la Constitución de la República y en disposiciones de la Ley Orgánica del Poder Legislativo.
Hernández López ocupaba la suplencia del diputado propietario Carlos Umaña. Tras aceptar la renuncia, el pleno recibió la solicitud para incorporar a Pablo Gómez Hernández, quien asumiría la representación como diputado suplente por el departamento de Cortés.
La salida de Hernández López representa un nuevo movimiento dentro de la bancada liberal y se suma a otros cambios registrados en la integración del Congreso Nacional durante el actual período legislativo.
Uno de los antecedentes es la renuncia de Kathya Marlene Pastor Sanabria, quien ocupaba la suplencia de la diputada Luz Ernestina Mejía, por Francisco Morazán. Su puesto fue posteriormente asumido por Katherine Alejandra Hernández Palencia.
También figura el caso de Vidal Cerrato, diputado suplente por Olancho, quien renunció antes de la instalación formal del Congreso para asumir la titularidad del Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa). Su lugar fue ocupado por Samuel García.
A estos movimientos se agrega la suspensión judicial de la diputada de Libertad y Refundación (Libre) por Copán, Isis Cuéllar, cuya representación legislativa pasó a Gabriela Alejandra López Dubón.
De esta manera, el Legislativo continúa experimentando modificaciones en su composición, producto de renuncias, sustituciones y decisiones judiciales que han incidido en la representación de las distintas fuerzas políticas.


