El alcalde de San Antonio de Flores, Pedro Cáceres, y actual candidato a la reelección por el Partido Liberal, finalmente ejerció el sufragio este domingo en un ambiente tranquilo, seguro y ordenado, luego de que las elecciones en el municipio fueran suspendidas el pasado 30 de noviembre.
San Antonio de Flores, ubicado al oriente de Honduras, fue el único municipio del país donde su población no pudo votar en la fecha establecida originalmente.
Las elecciones generales se desarrollan hoy con notable civismo, después de que los centros de votación abrieran sus puertas con normalidad y las autoridades garantizaran condiciones adecuadas para el proceso.
La suspensión del 30 de noviembre se originó por el supuesto tráfico de credenciales electorales, denunciado por el propio Cáceres, situación que impidió la instalación de las 17 Juntas Receptoras de Votos (JRV) correspondientes. En este municipio están habilitadas alrededor de 5,000 personas para ejercer el sufragio.
Cáceres busca mantenerse en el cargo en una contienda marcada por el estrecho duelo que sostienen a nivel nacional los partidos Liberal y Nacional, ambos de orientación conservadora, cuyos candidatos presidenciales permanecen en un conteo cerrado desde hace una semana.
En esta jornada electoral, al igual que en el resto del país, los habitantes de San Antonio de Flores votan para elegir presidente, tres designados presidenciales, alcalde, 128 diputados al Congreso Nacional y 20 diputados al Parlamento Centroamericano (Parlacen).
El municipio también arrastra antecedentes de conflictividad electoral. En las elecciones generales de 2021, el órgano electoral declaró como ganador al nacionalista Alex García por una diferencia mínima de cinco votos, resultado que Cáceres impugnó denunciando irregularidades en el escrutinio.
La disputa dejó al municipio sin alcalde durante dos meses, hasta que el Tribunal de Justicia Electoral (TJE) ordenó un nuevo conteo y, el 29 de marzo de 2022, confirmó a Pedro Cáceres como el vencedor.
Hoy, con el proceso electoral finalmente en marcha, San Antonio de Flores vive una jornada marcada por la esperanza de estabilidad y respeto a la voluntad popular.


