Un violento incidente conmocionó este lunes 19 de octubre a la comunidad educativa de Bistrița, en Rumania, luego de que un estudiante de 13 años atacara con un cuchillo a su profesora de matemáticas y lesionara a otro alumno que intentó defenderla.
El hecho se registró en la Escuela Gimnazială Ștefan cel Mare, donde, según los reportes de medios locales, el adolescente llegó al aula con el rostro cubierto y un casco de bicicleta antes de atacar a la docente frente a los demás estudiantes.
La situación provocó momentos de pánico entre los alumnos y movilizó a los cuerpos de emergencia y a varias unidades policiales.
De acuerdo con el Inspectorado de Policía del condado de Bistrița-Năsăud, los agentes recibieron el aviso alrededor de las 8:40 de la mañana. El menor fue reducido y quedó bajo custodia policial, mientras las autoridades iniciaron las investigaciones para esclarecer las circunstancias del ataque.
Profesora fue operada de emergencia tras el ataque
La docente, de 28 años, y un estudiante de 12 años que intervino para ayudarla fueron trasladados al hospital con heridas provocadas por el arma blanca.
Los primeros reportes médicos indicaron que ambos estaban conscientes y estables, aunque necesitaban evaluaciones especializadas. Posteriormente, medios rumanos informaron que la profesora fue sometida a una operación de emergencia debido a las lesiones sufridas en el rostro y el tórax.
El caso generó preocupación entre los padres de familia y la comunidad escolar, mientras las autoridades aseguraron el centro educativo y comenzaron a recabar testimonios y evidencias.
Investigan las circunstancias y el posible motivo
Las autoridades continúan investigando qué llevó al adolescente a cometer la agresión. Según información difundida por medios locales, el estudiante habría publicado mensajes en redes sociales antes del ataque, un elemento que también forma parte de las informaciones que se han dado a conocer sobre el caso.
No obstante, las circunstancias exactas y el motivo de la agresión deben establecerse mediante la investigación oficial, sin dar por confirmadas las hipótesis difundidas inicialmente.
El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad en los centros educativos y la importancia de identificar señales de riesgo, atender oportunamente los problemas de conducta y garantizar entornos seguros para estudiantes y docentes.


