Las lluvias torrenciales que desde hace días azotan el norte de China han dejado al menos 30 personas muertas y obligado a la evacuación de más de 80,000 habitantes, según informaron este martes medios estatales.
La agencia meteorológica china ha emitido el segundo nivel más alto de alerta, en una escala de cuatro, debido a la intensidad de las precipitaciones, especialmente en Pekín, la capital del país, informó la agencia oficial Xinhua.
Las tormentas también han afectado gravemente a las provincias de Hebei, la ciudad portuaria de Tianjin y al menos diez regiones del norte, este y sur del país, donde las lluvias continuarán hasta el miércoles, de acuerdo con el pronóstico oficial.
En Pekín, la cifra de fallecidos asciende a 30, según el último balance citado por Xinhua.
Las zonas más afectadas se encuentran en la periferia de la capital, donde miles de viviendas y vehículos han quedado sumergidos.
El diario oficial Beijing Daily informó que más de 80,000 personas han sido evacuadas como medida de precaución.
“La lluvia ha sido excepcionalmente intensa, no es lo habitual”, relató una residente del distrito de Miyun a la agencia AFP.
En la aldea de Xinanzhuang, las aguas fangosas han cubierto completamente viviendas, vehículos y caminos de acceso, dejando a la comunidad aislada.
En la provincia de Hebei, un deslizamiento de tierra ocurrido el lunes en una zona rural dejó ocho muertos y cuatro desaparecidos, según informó la cadena estatal CCTV.
Esta provincia ya fue duramente golpeada por las lluvias en 2023, cuando las inundaciones provocaron al menos 29 muertes y graves pérdidas materiales.
Ante la emergencia, el presidente chino Xi Jinping urgió a las autoridades locales a intensificar las labores de rescate.
El gobierno central anunció la asignación de 350 millones de yuanes (aproximadamente 48 millones de dólares) para financiar las operaciones de emergencia en nueve regiones gravemente afectadas.
Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes en China durante el verano, donde algunas zonas sufren inundaciones mientras otras enfrentan olas de calor extremo.
Expertos advierten que el cambio climático, potenciado por las emisiones de gases de efecto invernadero, está detrás del aumento en la frecuencia e intensidad de estos desastres naturales.


