Dziwnów, Polonia. El nadador polaco Bartłomiej Kubkowski, conocido como “Foka”, consiguió finalmente completar uno de los desafíos más exigentes de la natación de ultraresistencia: atravesar a nado el mar Báltico desde Suecia hasta la costa polaca.
Kubkowski recorrió aproximadamente 160 kilómetros y permaneció en el agua durante unas 55 horas, hasta alcanzar la playa de Dziwnów. Con este resultado se convirtió en el primer nadador en completar este cruce en solitario y sin tocar la embarcación de apoyo.
El logro llegó después de varios años de intentos. La travesía de 2026 fue su quinta tentativa. En 2025, el deportista había quedado a solo 11 kilómetros de la costa después de nadar aproximadamente 159 kilómetros durante más de 55 horas, pero tuvo que abandonar debido al agotamiento.
Esta vez, la preparación y la experiencia acumulada en los intentos anteriores permitieron a Kubkowski completar el recorrido y alcanzar la costa polaca, cerrando un proyecto deportivo que había ocupado los últimos cinco años de su vida. El sitio oficial de Ultra Baltic Swim describe la travesía como un desafío marcado por las corrientes, las olas, la temperatura del agua y el desgaste físico y mental.
Más de dos días en el agua
La travesía exigió mantener un esfuerzo prácticamente continuo durante más de dos días. Kubkowski no podía apoyarse físicamente en la embarcación que acompañaba su recorrido, mientras que el equipo se encargaba de proporcionarle alimentación e hidratación y de mantener la coordinación de seguridad.
La distancia y la duración del desafío llevaron al nadador a enfrentar un intenso desgaste físico y psicológico. Durante las últimas etapas aparecieron episodios de desorientación y alucinaciones asociados al agotamiento extremo y a la falta de sueño, según los reportes sobre la travesía.
El equipo de apoyo había previsto que las condiciones más difíciles aparecerían después de muchas horas de nado y permaneció atento a cualquier señal que pudiera comprometer la seguridad del deportista.
Tras alcanzar la costa, Kubkowski fue sometido a una evaluación médica, después de completar una travesía que puso al límite su resistencia.
Un reto que también tuvo un propósito solidario
Más allá del récord deportivo, el proyecto estuvo dedicado a recaudar fondos para personas que enfrentan el cáncer. Kubkowski vinculó su desafío con la Fundación Cancer Fighters, convirtiendo la travesía en una campaña de solidaridad.
La iniciativa consiguió reunir una importante cantidad de dinero durante el proceso. Las cifras difundidas en torno a la campaña alcanzaron cientos de miles de zlotys destinados al apoyo de pacientes oncológicos, especialmente niños.
El propio proyecto Ultra Baltic Swim señala que Kubkowski dedicó el desafío a los “guerreros” de Cancer Fighters y que la finalidad solidaria fue parte central de la iniciativa.
La revancha después de 2025
El triunfo adquiere un significado especial por lo ocurrido un año antes. En agosto de 2025, Kubkowski había nadado cerca de 159 kilómetros durante unas 55 horas, pero fue retirado del agua cuando se encontraba a 11 kilómetros de completar el recorrido. Aquella actuación quedó registrada como la mayor distancia alcanzada hasta entonces en el intento de cruzar el Báltico entre Suecia y Polonia.
En 2026, el nadador regresó para intentar nuevamente el desafío y esta vez logró completar la travesía.
El resultado convierte los años de preparación, los intentos fallidos y el enorme esfuerzo físico en un desenlace histórico para la natación de ultraresistencia y, al mismo tiempo, en una plataforma para recaudar fondos destinados a una causa benéfica.
Kubkowski no solo llegó a la otra orilla: cerró una historia de perseverancia que comenzó años atrás y que finalmente encontró su meta en la costa de Dziwnów.


