Cuando nació en Cabo Verde hace cuatro décadas, nadie imaginaba que aquel niño, bautizado con el nombre de una estrella del Mundial de México 1986, terminaría escribiendo su propia página en la historia de las Copas del Mundo.
Josimar José Évora Dias, conocido popularmente como “Vozinha”, se convirtió en el gran protagonista del debut mundialista de la selección de Cabo Verde al mantener su portería imbatida frente a España, vigente campeona de Europa, en un resultado que sorprendió al mundo del fútbol.
El guardameta africano fue la figura indiscutible del encuentro disputado en Atlanta, Estados Unidos, donde realizó siete intervenciones decisivas para frustrar los constantes intentos ofensivos del conjunto español. Gracias a su destacada actuación, los caboverdianos lograron sumar un histórico empate en su primera participación en una Copa del Mundo.
Pero la historia de “Vozinha” comenzó mucho antes de este inolvidable partido. Su padre, un militar caboverdiano apasionado por el fútbol, quiso rendir homenaje a los grandes protagonistas del Mundial de México 1986 al momento de elegir el nombre de su hijo. Entre las opciones figuraba Jorge Valdano, campeón con Argentina en aquella edición, aunque las autoridades rechazaron la propuesta.
La segunda alternativa fue Josimar, en honor al defensor brasileño que brilló con la “Canarinha” durante ese torneo. Ese nombre sí fue aprobado y terminó acompañando a quien años después se convertiría en uno de los futbolistas más importantes de la historia de Cabo Verde.
Sin embargo, para millones de aficionados, el arquero es conocido simplemente como “Vozinha”, un apodo familiar que lo ha acompañado durante toda su vida y que ahora se ha popularizado a nivel internacional gracias a su actuación mundialista.
La trayectoria del guardameta ha estado marcada por la perseverancia. Tras iniciar su carrera en clubes locales de Cabo Verde, dio el salto al fútbol internacional, pasando por equipos de Angola, Moldavia, Portugal, Chipre y Eslovaquia. Actualmente milita en el Chaves, conjunto de la segunda división portuguesa.
Su experiencia también ha sido fundamental para el crecimiento de la selección nacional. Desde 2010 forma parte del combinado africano y acumula más de 90 partidos internacionales, además de participaciones en varias Copas de África, consolidándose como uno de los referentes históricos del país.
El histórico empate frente a España representa mucho más que un resultado deportivo para Cabo Verde. La pequeña nación insular logró clasificarse por primera vez a una Copa del Mundo tras una destacada campaña en las eliminatorias africanas, superando incluso a selecciones de gran tradición como Camerún.
Para “Vozinha”, el Mundial simboliza la culminación de un sueño compartido por generaciones de futbolistas caboverdianos que durante años imaginaron ver a su bandera ondeando en la máxima cita del fútbol.
Ahora, el arquero cuyo nombre fue inspirado por una figura de México 1986 se ha convertido en inspiración para miles de niños africanos. Su historia demuestra que los sueños pueden recorrer un largo camino, desde una pequeña isla del Atlántico hasta los escenarios más importantes del deporte mundial.


