Honduras inicia 2026 con una alarmante ola de violencia: en apenas 50 días, al menos 300 personas han perdido la vida de forma violenta, según datos preliminares del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH).
Esto equivale a un promedio de seis homicidios diarios, reflejando un panorama de inseguridad preocupante para el país.
La directora del OV-UNAH, Migdonia Ayestas, calificó la situación como crítica por su impacto social y económico. “La pérdida de vidas afecta a sus familias, a la economía y al país”, declaró. La mayoría de las víctimas son jóvenes.
Ayestas destacó que las familias exigen respuestas sobre los responsables. “Claman al sector de seguridad y justicia: ¿quién mató a su ser querido y por qué?”, señaló, y agregó que corresponde a la DPI, ATIC y Ministerio Público investigar y judicializar los casos.
La funcionaria advirtió sobre la impunidad, que se mantiene en un rango de entre 80 y 95% anual, y mencionó que además de homicidios, los accidentes de tránsito y los suicidios representan otras muertes prevenibles, con un promedio de cinco y un caso diario, respectivamente.
Para reducir la violencia, Ayestas recomendó fortalecer la investigación científica criminal y las estrategias de prevención, enfatizando que “la confianza solo se gana demostrando resultados”.


