Grupos defensores de los derechos de los inmigrantes condenaron este miércoles una redada migratoria en Los Ángeles, en la que agentes federales se camuflaron en un camión de mudanza rentado para atraer a jornaleros.
Organizaciones advirtieron que el operativo podría violar una orden judicial que limita las acciones de los agentes en el sur de California.
La redada se llevó a cabo frente al Centro de Jornaleros del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN) y dejó como resultado la detención de 16 personas, entre ellas trabajadores temporales y vendedores ambulantes.
La operación, bautizada por las autoridades como “Caballo de Troya”, fue denunciada por CARECEN y la Red Nacional de Organización de Jornaleros (NDLON), que la calificaron como “una peligrosa escalada” en las políticas de la Administración Trump contra comunidades inmigrantes.
@ejecentral En un insólito operativo, la Patrulla Fronteriza de EU usó un camión de alquiler de la empresa Penske para realizar una redada contra migrantes en Los Ángeles. ¿Quieres saber qué dijo la empresa? Entérate en EjeCentral. #ICE #PatrullaFronteriza #Redada #Migración #EstadosUnidos #Noticias
“Seamos claros: este es un ataque continuo contra jornaleros y vendedores ambulantes”, expresó Martha Arévalo, directora ejecutiva de CARECEN, quien aseguró que su equipo fue testigo del “acoso y la criminalización” de los trabajadores.
Pablo Alvarado, director de NDLON, exigió el fin inmediato de estas acciones y la destitución de los agentes implicados, al tiempo que anunció que buscarán recursos legales para frenar lo que consideran prácticas ilegales e intimidatorias.
De acuerdo con los activistas, la redada contraviene la restricción emitida por un juez federal que prohíbe detener a personas únicamente por criterios de raza, idioma, lugar donde se encuentran o tipo de trabajo que desempeñan, medida vigente en al menos siete condados del área metropolitana de Los Ángeles.
El operativo también generó críticas hacia la cadena Fox, cuyos equipos acompañaron a los agentes durante la redada. Por su parte, la empresa de alquiler Penske se desligó del hecho, asegurando que no tenía conocimiento de que uno de sus camiones había sido utilizado con ese fin.
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, condenó enérgicamente estas tácticas:
“Durante meses, agentes federales se han enmascarado y ahora utilizan camiones de alquiler para llevar a cabo redadas aparentemente discriminatorias. Estas tácticas son peligrosas”, declaró en conferencia de prensa.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) inició desde el 6 de junio una serie de redadas migratorias en la ciudad, que ya han provocado protestas, demandas legales y un creciente clima de tensión en las comunidades inmigrantes de la región.
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