La representante de Honduras en Miss Global, Brittany Boltinhouse, rindió homenaje a sus raíces hondureñas a través de un vestido inspirado en la naturaleza, los colores tropicales y los sabores que marcaron su infancia.
La creación combina tonos verdes y destellos amarillos o dorados, elementos que evocan las hojas y los frutos del banano, uno de los productos que forman parte de la identidad agrícola y gastronómica de Honduras.
El diseño destaca por sus pliegues fluidos, que buscan representar el movimiento de las hojas con la brisa tropical, mientras pequeñas manchas amarillas recrean los destellos de luz entre el follaje.

Sin embargo, para Boltinhouse, el significado del vestido va mucho más allá de su apariencia.
Un homenaje a sus padres y a Honduras
La hondureña explicó que dedicó el atuendo a su papá, por las raíces hondureñas que le transmitió, y a su mamá, quien mantuvo vivas las tradiciones familiares a través de la cocina.
En su relato, recordó especialmente las mañanas de su infancia, cuando veía a su madre preparar el desayuno utilizando plátanos y bananos de distintas maneras, una experiencia cotidiana que ahora reconoce como una expresión de amor y conexión con su cultura.

Para la representante hondureña, el verde del vestido simboliza la riqueza de la tierra, mientras que los tonos amarillos y dorados representan los frutos que nacen de ella, además del calor del hogar y los recuerdos familiares alrededor de la mesa.
De esta manera, el vestido se convierte en una representación personal de Honduras: su naturaleza, sus productos, sus tradiciones y los recuerdos familiares que construyen el significado de hogar.
La propuesta de Boltinhouse lleva así elementos de la cultura hondureña a una plataforma internacional, utilizando la moda como una forma de contar una historia vinculada con sus raíces.


