Por Enrique Zaldivar

El famoso gurú empresarial Jim Collins, en su libro de grande a grandioso, nos da un capítulo específico sobre este tema. Que es en sí, un líder al nivel más alto, y los puntos que menciona, pueden que nos abra el entendimiento de las características que debe tener alguien que aspire a este nivel.
Lo primero debe tener una humildad verdadera. Genuina. Que no camine con aires de estrella, reconoce que no lo sabe todo y pide ayuda y siempre dará crédito a su equipo por los éxitos. Sin embargo, este líder ha desarrollado una voluntad de acero.
Aunque es humilde tiene una determinación por alcanzar metas, que siempre inspira a otros. Su perseverancia, constancia y sobre todo el hecho de no rendirse nunca, es lo que mantiene su equipo en la ruta.
Este líder pone primero la organización antes que el ego. Y aquí si hago un punto y aparte. Buscar el bien de la organización, en lugar del lucimiento personal, el hecho de siempre se diga el responsable, cuando algo malo ocurre, pero reconozca el mérito de otros, cuando el logro llega, despierta la admiración de las personas.
El ego, cuando es el centro de una organización, no trae más cosas que conflicto puro. A todo nivel. Cuando las personas ven un líder capaz de guiarse por otras motivaciones. Por tal razón es un líder que construye sucesores no dependientes.
El líder inseguro siempre hará que todo gire en torno a él. Para ser indispensable, para recibir el aplauso, para robarse el foco de atención y si algo sale mal, para eso estarán sus subalternos. ¡Todo lo contrario! Un líder de alto nivel piensa en el futuro de la empresa, más allá de su mandato.
Se invierte en otros para asegurar que la grandeza de la organización va a continuar. Para llegar a este nivel, debe haber todo un proceso. Tampoco deseo abrumarlo con características idealistas, sino que tome estos parámetros como un punto de partida en áreas donde vea que debe construir.
En lo personal, muchas de ellas aún las continúo trabajando y por eso se requiere de mucha disciplina. Sea constante, enfocado y muchas veces, metódico. Le agregaría un ingrediente más, pero esto viene con el andar. Con la experiencia. Un líder de alto nivel aprende a tomar decisiones difíciles, con firmeza.
Cuando toca darle las gracias a alguien, o bien hacer recortes o ajustes, se aprende a hacerlo sin que le tiemble el pulso. Todo esto, para un bien mayor de la organización y que le permite con base a ello tener un legado sostenible.
Si me tocara resumir las características de este líder de alto nivel, sería alguien que es humilde en lo personal, pero imparable en lo profesional. Hoy en día hay una tremenda escasez por querer ser un líder de alto nivel.
Pero todos queremos tener mando. Le daré un motivo por el cual debe esforzarse en hacerlo. Si usted trabaja con gente cuyo liderazgo es nivel 3, 4 o 5, difícilmente podrá hacer equipo con ellos, si usted no tiene ese nivel 5.
No solo no lo respetarán, sino que creará un problema en la organización ya que ellos de manera rápidamente van a detectar que le falta mucho nivel en su liderazgo. Van a dudar. Lo pondrán a prueba. Se resistirán.
Eso sí, los frutos de alguien con ese nivel, es que siempre tendrá gente a su alrededor diciéndole ¡Cuentás conmigo para conquistar esa meta! Y eso es lo que hace los grandes quipos en las mejores organizaciones.


