El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que su administración mantiene “una presencia muy sólida en Venezuela” luego de la operación militar lanzada el pasado 3 de enero, en la que fuerzas estadounidenses llevaron a cabo ataques aéreos y tácticos en territorio venezolano y capturaron al exmandatario Nicolás Maduro junto con su esposa, Cilia Flores.
Durante una conferencia de prensa en el estado de Iowa, Trump destacó que el objetivo de su gestión ahora incluye, según él, generar beneficios económicos para Venezuela y para Estados Unidos, aprovechando las vastas reservas petroleras del país sudamericano.
El mandatario también afirmó que la relación entre su Gobierno y las autoridades venezolanas actuales es “muy buena”, haciendo referencia a figuras del nuevo liderazgo en Caracas.
La operación estadounidense del 3 de enero, catalogada oficialmente por Washington como una acción contra el “narcoterrorismo”, incluyó bombardeos en varios puntos estratégicos de Caracas y de estados cercanos, así como la captura del líder venezolano y su traslado a Nueva York para enfrentar cargos.
Organizaciones internacionales, potencias globales como Rusia y China, y voceros oficiales venezolanos han condenado la intervención como una grave agresión militar y una violación de la soberanía nacional.
Trump también aprovechó su intervención para cuestionar el interés de la prensa sobre otros países como Cuba, asegurando que el Gobierno de la isla “va a fracasar pronto” debido al impacto económico generado por la falta de acceso a recursos venezolanos tras los eventos de principios de enero.
Mientras tanto, Estados Unidos ha comenzado a dar pasos hacia una posible normalización de relaciones diplomáticas con Caracas, incluyendo la posibilidad de reabrir su embajada tras años de tensiones diplomáticas.
No obstante, mantiene firmes presiones sobre líderes venezolanos para que cooperen con los objetivos estadounidenses, bajo advertencias de que podría recurrirse incluso al uso de fuerza si se considera necesario, según declaraciones de altos funcionarios norteamericanos.


