Donald Trump Jr., hijo mayor del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció su compromiso matrimonial con la modelo e influencer Bettina Anderson, una de las cofundadoras de la organización no gubernamental The Paradise Fund.
El anuncio se realizó durante una reunión privada, donde el primogénito del líder republicano compartió breves palabras cargadas de emoción.
“Normalmente no me quedo sin palabras, porque generalmente soy yo quien está despotricando y hablando sin parar muy bien. Quiero agradecerle a Bettina por esa única palabra: ‘Sí’”, expresó Trump Jr., de 47 años, ante los presentes.
Por su parte, Anderson manifestó sentirse “la chica más afortunada del mundo” y aseguró que se casará con “el amor de su vida”, tras haber vivido “el fin de semana más increíble” de su vida.
Trump Jr. estuvo casado durante cerca de 12 años con Vanessa Trump, quien solicitó el divorcio en 2018. De esa relación nacieron cinco hijos: Kai Madison, Donald III, Tristan Milos, Spencer Frederick y Chloe Sophia.
Tras su separación, inició una relación con Kimberly Guilfoyle, con quien se comprometió en 2020. Guilfoyle, abogada y figura destacada del Partido Republicano, participó activamente en las convenciones republicanas de 2020 y 2024 y actualmente se desempeña como embajadora de Estados Unidos en Grecia.
El romance entre Trump Jr. y Bettina Anderson se hizo público en diciembre de 2024. De acuerdo con el diario The New York Times, Anderson estuvo presente en la Convención Nacional Republicana de julio de 2024, donde se oficializó la candidatura presidencial de Donald Trump, sentada en la tribuna presidencial detrás de Trump Jr. y Guilfoyle.
Bettina Anderson, quien cumplirá 39 años este mes de diciembre, proviene de una influyente familia de Palm Beach. Es hija de Harry Loy Anderson Jr., reconocido banquero del exclusivo circuito financiero local, y de Inger Anderson, inmigrante sueca y exmodelo de la agencia Eileen Ford en Nueva York.
Su padre consolidó su poder económico desde la presidencia del Worth Avenue National Bank en la década de 1970, convirtiéndose en una figura clave de la élite financiera de la región.
Gracias a esa red de vínculos sociales y económicos, la familia Anderson se integró a los círculos más exclusivos de Palm Beach, manteniendo estrechas relaciones con influyentes figuras del poder y participando activamente en organizaciones benéficas vinculadas a la salud, la memoria histórica y causas humanitarias.


