El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como “un gran día” la imputación del expresidente cubano Raúl Castro, en un caso judicial relacionado con la muerte de cuatro personas durante el derribo de avionetas en 1996.
Las declaraciones fueron ofrecidas este miércoles tras su regreso a Washington, donde el mandatario fue consultado por la prensa sobre los recientes cargos presentados por el Departamento de Justicia contra el exlíder cubano.
Trump aseguró que el proceso representa un momento importante para la política exterior estadounidense y destacó el respaldo que, según él, recibe de la comunidad cubano-estadounidense en el estado de Florida.
“Creo que es un día muy grande y muy importante”, expresó el mandatario, al referirse a la decisión de la justicia estadounidense de imputar a Castro por los hechos ocurridos hace casi tres décadas.
El presidente también evitó confirmar detalles sobre futuras acciones relacionadas con Cuba, aunque adelantó que “pronto habrá un anuncio” sobre el bloqueo petrolero que Washington mantiene sobre la isla.
En sus declaraciones, Trump descartó además una posible escalada militar o diplomática directa, al señalar que no considera necesario aumentar las tensiones con el gobierno cubano en este momento.
El caso contra Raúl Castro incluye cargos por conspiración para matar ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y asesinato, lo que podría derivar en cadena perpetua o la pena de muerte si es hallado culpable.
Por su parte, el gobierno de Cuba ha rechazado las acusaciones y las califica como una acción política sin fundamento jurídico, en medio de una creciente tensión entre La Habana y Washington.


