El Presidente Donald Trump afirmó que no busca una guerra con Chicago, aunque mantiene su plan de intervenir en la seguridad de algunas ciudades estadounidenses, con el objetivo de “limpiar” las calles de la criminalidad.
El pasado 11 de agosto, Trump asumió el control de la seguridad de Washington D.C. por 30 días, amparándose en la ley que permite intervenir la autoridad local bajo la justificación de una supuesta “emergencia” por la alta criminalidad, a pesar de que las cifras de homicidios son las más bajas de las últimas tres décadas según la policía local.
Este jueves, la Guardia Nacional de Washington D.C. extendió su servicio hasta el 30 de noviembre, en medio de una nueva demanda de la ciudad contra la Administración de Trump por el despliegue militar iniciado en agosto.
El expresidente planea llevar esta estrategia a otras ciudades gobernadas por demócratas, como Chicago, Nueva Orleans y Baltimore, a pesar del rechazo de alcaldes y gobernadores locales, quienes cuestionan la militarización y su efectividad.
Trump asegura que su objetivo es garantizar la seguridad en las ciudades y que estas acciones no implican conflictos armados, sino la implementación de medidas estrictas para combatir la criminalidad urbana.
Lea también: Gobierno de Honduras asegura que no habrá expulsión de becarios en Taiwán


