El Real Madrid sacó adelante una complicada prueba ante el Inter de Milán y consiguió un triunfo por 2-1 en la Champions League, en un partido donde tuvo que resistir durante buena parte del encuentro para conservar una ventaja que llegó a ser de dos goles.
El conjunto dirigido por Mourinho no mostró su mejor versión con el balón, pero encontró en la presión una de sus principales armas. Esa intensidad permitió a Kylian Mbappé y Fede Valverde aprovechar errores del equipo italiano para construir una ventaja que terminó siendo decisiva.
El Inter comenzó el encuentro con mayor control y consiguió generar varias ocasiones de peligro. El conjunto visitante encontró espacios para acercarse al arco defendido por Thibaut Courtois, quien volvió a ser determinante con varias intervenciones que evitaron que el marcador se inclinara a favor de los italianos.
Sin embargo, el Real Madrid fue contundente cuando tuvo sus oportunidades. Al cuarto de hora, Mbappé aprovechó una acción de presión sobre Bisséck y, tras recibir el balón de Brahim, consiguió abrir el marcador para darle tranquilidad al equipo español.
El segundo tanto llegó nuevamente como consecuencia de la intensidad madridista. Valverde persiguió una pelota que parecía controlada por el guardameta Josep Martínez y consiguió provocar un despeje defectuoso. El balón terminó impactando en el uruguayo y se introdujo en la portería para establecer el 2-0.
La ventaja no reflejaba completamente lo ocurrido sobre el terreno de juego. El Inter había mostrado mayor fluidez y acumuló oportunidades, pero se encontró con un Courtois inspirado y con un Real Madrid mucho más efectivo frente al arco rival.
Tras el descanso, el cuadro italiano mantuvo su propuesta y continuó buscando el descuento. Courtois volvió a intervenir de manera decisiva ante Curtis Jones y Bastoni, evitando que el Inter pudiera meterse antes en el partido.
El Real Madrid tuvo espacios para sentenciar mediante el contragolpe, pero no consiguió aprovecharlos. Bellingham y Brahim tuvieron opciones claras para marcar el tercer tanto, aunque sus remates no terminaron dentro de la portería.
La insistencia del Inter finalmente tuvo recompensa al minuto 76. Carlos Augusto apareció cerca del área pequeña y consiguió superar a Konaté para enviar el balón al fondo de la red y colocar el 2-1 en el marcador.
El tanto italiano cambió por completo el ambiente en el Santiago Bernabéu. El Real Madrid comenzó a sentir la presión y los aficionados expresaron su malestar ante la falta de contundencia del equipo, especialmente durante los minutos finales.
Vinícius también recibió críticas de parte de la grada y fue uno de los jugadores más señalados cuando abandonó el terreno de juego. Mientras tanto, Diomande ingresó y aportó algunas acciones que despertaron nuevamente al público.
En el tramo final, el Inter buscó con insistencia el empate, pero el Real Madrid consiguió resistir y asegurar tres puntos importantes. El triunfo dejó como principal conclusión la capacidad del equipo para competir incluso cuando el juego colectivo no termina de convencer.
La presión, la efectividad de Mbappé y Valverde y, sobre todo, las intervenciones de Courtois fueron determinantes para que el conjunto blanco saliera vencedor de una noche complicada en el Bernabéu.


