Un devastador incendio consumió la vivienda de la jueza Diane Schafer Goodstein, del Tribunal de Circuito de Carolina del Sur, dejando tres personas heridas.
El siniestro ocurre semanas después de que la magistrada recibiera amenazas de muerte por bloquear una solicitud de datos de votantes presentada por la Administración del presidente Donald Trump.
El hecho se registró el sábado pasado en la localidad de Edisto Beach, donde las llamas arrasaron por completo la residencia de la funcionaria. De acuerdo con el medio The Post and Courier, la jueza se encontraba paseando a sus perros en la playa cuando comenzó el incendio.
Los ocupantes del domicilio fueron rescatados gracias a la rápida acción de vecinos y paramédicos, quienes utilizaron una canoa y una cuerda para acceder al inmueble rodeado por el fuego.
El esposo de la magistrada, Arnold Goodstein, exsenador estatal demócrata, logró escapar saltando por la parte trasera de la casa.
El Distrito de Bomberos de St. Paul informó que los socorristas tuvieron que ingresar a la zona en kayaks debido a la magnitud del siniestro.
Según el capitán K.C. Campbell, del Cuerpo de Bomberos del Condado de Colleton, tres personas resultaron heridas; una de ellas fue trasladada por vía aérea a la Universidad Médica de Carolina del Sur debido a la gravedad de sus lesiones.
El presidente del Tribunal Supremo de Carolina del Sur, John Kittredge, indicó que el incendio fue provocado por una “aparente explosión”, aunque las causas exactas aún están bajo investigación.
Antecedentes de amenazas
A inicios de septiembre, la jueza Goodstein había emitido una orden temporal para impedir que la Comisión Electoral de Carolina del Sur entregara al Departamento de Justicia (DOJ) los datos de registro de más de tres millones de votantes.
La solicitud del DOJ, impulsada por la Administración Trump, pedía información sensible como nombres, direcciones, números de licencia de conducir y los últimos dígitos del seguro social de los electores.
Tras esa decisión judicial, la magistrada habría recibido amenazas de muerte, según fuentes cercanas al tribunal.
Las autoridades estatales y federales investigan si existe alguna relación entre las amenazas recibidas y la explosión que destruyó la vivienda de la jueza.


