Este martes, los transportistas reactivaron el servicio en la Ruta 1 de San Pedro Sula, en el norte de Honduras, luego de una semana de paralización provocada por la extorsión.
Los conductores y ayudantes suspendieron las operaciones desde el pasado 7 de enero, tras un hecho violento en el que uno de sus compañeros perdió la vida.
La reanudación del servicio permitió que cientos de personas se trasladaran nuevamente a sus centros de trabajo y estudio.
A pesar del retorno a las labores, los transportistas de esta ruta exigieron la presencia permanente de la Policía en la terminal de buses y dentro de las unidades para garantizar su seguridad.
La extorsión obliga, mediante violencia o intimidación, a una persona a realizar u omitir un acto que afecta su patrimonio o el de terceros.
En Honduras, el sector transporte figura entre los más afectados por este delito, aunque los grupos extorsivos también impactan a otros rubros.


