Un voraz incendio registrado en la aldea Tulián Campo, en Omoa, Puerto Cortés, cobró la vida de dos personas y dejó cuantiosos daños materiales, afectando al menos 10 viviendas en la zona norte del país.
Las víctimas fueron identificadas como María Dolores Hernández (57 años) y Junior Alexander Alas (36 años), quienes, según vecinos, quedaron atrapados dentro de su vivienda cuando las llamas consumieron rápidamente la estructura.
El Cuerpo de Bomberos de Honduras atendió la emergencia, pero las llamas se propagaron con rapidez debido a la construcción de las casas, la cercanía entre ellas y las altas temperaturas.
“Hicimos todo lo posible para controlar el fuego, pero desafortunadamente no pudimos salvar la vida de las víctimas”, expresó un portavoz de la institución.
Autoridades de la Policía Nacional informaron que miembros de Medicina Forense llegaron al lugar para el levantamiento de los cuerpos y el inicio de las investigaciones.
Hasta el momento se desconocen las causas que provocaron el siniestro, aunque no se descarta que haya sido originado por un cortocircuito u otra falla eléctrica.
José Alberto, familiar de las víctimas, lamentó la tragedia: “Solo debemos resignarnos. Esto es algo que nunca esperamos. Ellos eran personas trabajadoras y muy queridas en la comunidad.”
Vecinos y autoridades locales han iniciado campañas de apoyo para las familias afectadas, ya que muchas de ellas perdieron todas sus pertenencias.
La tragedia también ha reavivado el llamado a reforzar las medidas de prevención de incendios, especialmente en comunidades donde las casas están construidas con materiales altamente inflamables.
El siniestro es uno de los más graves registrados en la zona en los últimos meses, y tanto la comunidad como las autoridades buscan respuestas que permitan evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse.
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