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viernes, agosto 28, 2026

Tragedia en Nepal: riada deja 579 muertos y casi 2,500 desaparecidos

KATMANDÚ, Nepal. Nepal enfrenta una de las peores tragedias naturales de los últimos años después de que una devastadora riada golpeara varias zonas del país y la región fronteriza con el Tíbet, dejando al menos 579 personas muertas en Nepal y cinco en territorio tibetano, según los últimos balances conocidos este viernes.

El desastre ocurrió el miércoles 26 de agosto, cuando el colapso de un glaciar provocó un enorme flujo de agua, lodo y rocas que descendió por los valles del Himalaya y alcanzó ríos y comunidades ubicadas en la zona fronteriza entre Nepal y China.

La fuerza de la riada destruyó viviendas, carreteras, puentes e infraestructura energética, además de dejar importantes sectores cubiertos de lodo y escombros.

Casi 2,500 personas siguen desaparecidas

La emergencia mantiene en vilo a miles de familias. Las autoridades reportan 1,924 personas desaparecidas en Nepal, entre ellas trabajadores de proyectos hidroeléctricos y ciudadanos extranjeros.

En el lado tibetano, las autoridades chinas contabilizan otras 558 personas desaparecidas, elevando a casi 2,500 el número de personas cuyo paradero todavía se desconoce en ambos territorios.

Entre las personas desaparecidas figuran numerosos extranjeros que se encontraban en la región por motivos turísticos o religiosos. La zona afectada es utilizada como ruta hacia importantes destinos de peregrinación del Himalaya.

Continúa la búsqueda de sobrevivientes

Los equipos de emergencia continúan trabajando entre grandes cantidades de barro y escombros para localizar a personas desaparecidas y recuperar cuerpos.

Hasta este viernes, más de 3,700 personas habían sido rescatadas en Nepal, muchas de ellas mediante operaciones aéreas debido a que las carreteras y puentes quedaron destruidos o seriamente dañados.

Las labores de rescate también enfrentan un nuevo peligro: la formación de un lago aguas arriba que podría desbordarse y provocar nuevas inundaciones. Las autoridades de Nepal y China mantienen vigilancia sobre la zona y han recomendado el desplazamiento hacia lugares seguros de las personas que podrían estar expuestas.

Una emergencia que mantiene en alerta al Himalaya

La magnitud de la destrucción ha dificultado el acceso de los equipos de rescate a algunas de las comunidades afectadas. Las autoridades continúan evaluando los daños y coordinando operaciones de evacuación, atención médica y búsqueda.

El desastre también ha puesto nuevamente bajo atención los riesgos asociados con el rápido deshielo y la inestabilidad de los glaciares del Himalaya. Expertos han señalado que el calentamiento de las altas montañas puede aumentar la vulnerabilidad de estas regiones ante fenómenos extremos.

Mientras continúan las labores de rescate, miles de familias permanecen a la espera de información sobre sus seres queridos y las autoridades mantienen la vigilancia ante la posibilidad de nuevas inundaciones.

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