Una fuerte tormenta invernal azotó el noreste de Estados Unidos y los Grandes Lagos desde la tarde del viernes hasta la mañana del sábado, provocando intensas nevadas, capas de hielo y cortes de energía en varias localidades de la región.
Los viajes aéreos se vieron gravemente afectados, con más de 10,000 vuelos retrasados y alrededor de 1,000 cancelaciones el sábado, según FlightAware.
Para este domingo, considerado el día de mayor tráfico de la temporada, se reportaban más de 600 retrasos y 140 cancelaciones.
En los aeropuertos de Nueva York, como LaGuardia y Newark, los viajeros enfrentaron largas esperas, aunque muchos aceptaron los retrasos con paciencia.
Los sistemas de información mostraban numerosos avisos de cancelaciones, mientras que las pistas y plataformas exteriores permanecían cubiertas de nieve.
La tormenta también dejó su huella en tierra, especialmente en Michigan, donde más de 30,000 hogares y negocios sufrieron cortes de electricidad.
En la ciudad de Nueva York, las autoridades desplegaron máquinas quitanieves y esparcieron sal para mantener despejadas las calles, registrándose acumulaciones de hasta 15 centímetros en algunos condados.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que otra tormenta se espera a partir de este domingo, con nieve, viento y lluvia que podrían dejar hasta 30 centímetros de acumulación en algunas áreas, además de temperaturas extremadamente frías y posibles lluvias heladas en los Apalaches y el noreste del país.


