El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, inspeccionó este viernes las instalaciones abandonadas de la cárcel de La Acequía, ubicada en el sector de Naco, municipio de Quimistán, Santa Bárbara, con el objetivo de evaluar si el terreno reúne las condiciones para construir un nuevo centro penitenciario en Honduras.
El recorrido se realizó junto a otras autoridades, como parte de las gestiones para identificar un lugar adecuado para desarrollar nueva infraestructura carcelaria y ampliar la capacidad del sistema penitenciario nacional.
La Acequía permanece inconclusa y en estado de abandono desde hace varios años. Sin embargo, sus instalaciones vuelven a estar bajo consideración en medio de las propuestas para construir un nuevo recinto destinado al sistema penitenciario hondureño.
Zambrano explicó que la visita responde a una moción aprobada por el Congreso Nacional, mediante la cual se acordó inspeccionar diferentes alternativas antes de decidir dónde podría ejecutarse el proyecto.
“Después de la moción que aprobamos para la construcción de un nuevo centro penal quedamos en hacer visitas a las opciones de los poderes de justicia para poder decidir en qué lugar se puede llevar a cabo la construcción de un nuevo centro penal”, expresó el titular del Legislativo.
El proyecto forma parte de los planes para construir una prisión de máxima seguridad, tomando como referencia algunas medidas del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de El Salvador. No obstante, las autoridades todavía deben definir la ubicación definitiva, el financiamiento y el alcance de las obras.
La posible rehabilitación de La Acequía también genera debate en la zona. La Municipalidad de Quimistán ha expresado su preocupación por los efectos que una cárcel de grandes dimensiones podría tener sobre el crecimiento industrial, las inversiones y el empleo en el valle de Naco. Entre las alternativas que se analizan figuran terrenos en Yoro y Colón.


