Dos jóvenes perdieron la vida de forma violenta la noche del domingo 8 de febrero en el barrio San Juan Bosco Este, municipio de Sulaco, departamento de Yoro, tras registrarse una intensa balacera que sembró el pánico entre los vecinos del sector.
Las víctimas fueron identificadas como Eduardo Sánchez Escoto, de 22 años, y Getsel Valladares, de 24. Según testimonios de residentes, múltiples disparos se escucharon en la zona y, minutos después, ambos jóvenes quedaron sin vida en el lugar.
Personas cercanas a las víctimas indicaron que ambos eran originarios de la comunidad y habían regresado al país tras permanecer un tiempo en Estados Unidos. Uno de ellos tenía alrededor de dos años de haber retornado, mientras que el otro había vuelto recientemente con la intención de reunirse con su familia y retomar su vida en Honduras.
Al sitio llegaron agentes de la Policía Nacional de Honduras, quienes acordonaron el área e iniciaron las primeras investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
Señalamientos y exigencia de justicia
Autoridades policiales de la zona informaron que detrás del doble crimen podría estar una estructura criminal que ya habría amenazado previamente a las víctimas. No obstante, el caso continúa bajo investigación.
Familiares y vecinos exigieron justicia y mayor presencia policial en la comunidad para prevenir nuevos hechos violentos.
La violencia homicida continúa siendo uno de los principales problemas del país, afectando a comunidades enteras y dejando a numerosas familias hondureñas de luto.
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