El nombre de Ed Gein se convirtió en sinónimo de terror en 1957, cuando la policía de Wisconsin descubrió una escena digna de una pesadilla en su granja.
Más que un simple asesino, Gein fue hallado con restos humanos convertidos en máscaras, cuencos y prendas hechas de piel.
Su caso estremeció al país y sirvió de inspiración para clásicos del cine de horror como Psicosis, La matanza de Texas y El silencio de los inocentes.
Ahora, su historia regresa a la pantalla con “The Ed Gein Story”, la nueva entrega de la serie antológica Monster, creada por Ryan Murphy, el mismo detrás de Dahmer.
El actor británico Charlie Hunnam interpreta al llamado “Carnicero de Plainfield”, mientras que Tom Hollander encarna a Alfred Hitchcock, explorando la perturbadora conexión entre el asesino y la cultura pop.
A diferencia de otros homicidas en serie, Gein solo tuvo dos víctimas confirmadas. Sin embargo, su macabro hábito de desenterrar cadáveres y fabricar con ellos objetos lo convirtió en una figura legendaria del crimen y el horror psicológico.
El autor Harold Schechter, quien investigó su vida en el libro Deviant, asegura que Gein no era un monstruo en el sentido clásico, sino un hombre trastornado por una infancia marcada por el abuso y la devoción enfermiza hacia su madre.
Esa obsesión inspiró a Hitchcock para crear a Norman Bates, el villano de Psicosis.
Aunque la serie ha generado controversia por su crudeza y libertades creativas, muchos creen que revivir la historia de Gein ayuda a comprender los orígenes del miedo en la cultura moderna. Como dice el propio personaje en el tráiler: “Tú eres el que no puede apartar la mirada”.
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