TÍBET, China. Un terremoto de magnitud 7 sacudió el norte de la región autónoma del Tíbet, en China, la noche del jueves 22 de octubre, dejando al menos 16 personas fallecidas y decenas de heridos, además de causar Terremoto de magnitud 7 sacude el Tíbet y deja al menos 16 muertos y decenas de heridos y daños en cientos de viviendas.
El movimiento telúrico afectó principalmente al condado de Baqen, en la división administrativa de Nagqu, donde las autoridades reportaron el derrumbe o daños en al menos 339 viviendas y afectaciones en instalaciones utilizadas para resguardar ganado.
De acuerdo con los primeros informes oficiales difundidos por medios chinos, el sismo ocurrió alrededor de las 10:33 de la noche, hora local. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ubicó el epicentro al este-noreste de la ciudad de Nagqu, en una zona montañosa de gran altitud y con comunidades dispersas.
El terremoto también provocó interrupciones en el suministro eléctrico y las comunicaciones, mientras que los desprendimientos de tierra complicaron las condiciones en algunos sectores afectados.
Continúan las labores de emergencia
Los equipos de rescate y las autoridades locales mantienen las operaciones para evaluar los daños, atender a los lesionados y trasladar a los habitantes de las zonas de riesgo hacia lugares seguros.
Entre las personas heridas se reportaron casos de gravedad, por lo que los servicios de emergencia continúan brindando asistencia médica y apoyo a las familias afectadas.
Además, las autoridades chinas activaron mecanismos de respuesta ante desastres sísmicos y desplegaron recursos para proporcionar refugio, mantas, ropa de abrigo y otros suministros a quienes perdieron sus viviendas o tuvieron que abandonarlas por temor a nuevos derrumbes.
El área afectada se caracteriza por sus elevadas montañas, bajas temperaturas y condiciones geográficas que pueden dificultar el acceso de los rescatistas. A esto se suma el riesgo de réplicas, que podrían comprometer las estructuras debilitadas por el primer movimiento.
El terremoto vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad sísmica de esta zona de Asia, donde la actividad tectónica puede generar movimientos de gran intensidad y consecuencias graves para las comunidades.
La cifra de víctimas y la magnitud de los daños podrían cambiar a medida que avancen las evaluaciones y las labores de búsqueda y asistencia.


