Las profecías atribuidas a la clarividente búlgara Baba Vanga han vuelto a captar la atención mundial, luego de que diversos medios retomaran supuestos pronósticos que apuntan a la llegada de visitantes extraterrestres y al estallido de una Tercera Guerra Mundial en 2026.
Baba Vanga, nacida como Vangeliya Pandeva Gushterova en 1911 y fallecida en 1996 a los 85 años, fue conocida como la “Nostradamus de los Balcanes” debido a las predicciones que sus seguidores le atribuyen, entre ellas los atentados del 11 de septiembre de 2001 y la muerte de la princesa Diana.
De acuerdo con el tabloide británico The Mirror, la mística habría anticipado que el primer contacto de la humanidad con vida extraterrestre ocurriría en noviembre de 2026.
Según estas versiones, Vanga advirtió sobre la llegada de una nave extraterrestre de grandes dimensiones que ingresaría a la atmósfera terrestre, aunque sin precisar las intenciones de los supuestos visitantes.
Esta predicción ha cobrado mayor interés entre algunos creyentes en medio del aumento de reportes sobre Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP, por sus siglas en inglés) durante la última década y la especulación en torno al objeto 3I/ATLAS, cuya naturaleza sigue siendo motivo de debate científico.
Entre sus pronósticos más alarmantes también figura la advertencia de una Tercera Guerra Mundial en 2026, una afirmación que genera inquietud en el contexto de las actuales tensiones geopolíticas, como el conflicto entre Rusia y Estados Unidos y la situación en torno a Taiwán.
No obstante, las mismas profecías señalan que el fin del mundo no ocurriría sino hasta el año 5079, lo que implicaría que la humanidad sobreviviría incluso a un conflicto global de gran magnitud.
Vanga también habría advertido que la sociedad se aproxima a un punto de quiebre moral y tecnológico, en el que se reconocerá haber cruzado límites éticos.
Sus seguidores sostienen que este “ajuste de cuentas” no se manifestaría como un único evento catastrófico, sino como un proceso gradual impulsado por tensiones globales y avances científicos que transforman profundamente las relaciones humanas.
Además de sus predicciones para 2026, a la clarividente se le atribuyen pronósticos sobre la producción masiva de órganos artificiales a partir de 2046 y avances significativos en la detección del cáncer, siempre acompañados de dilemas éticos.
En cuanto al destino final de la humanidad, Vanga describió un futuro largo y complejo, marcado por conflictos, desastres naturales y cambios radicales.
Entre la cronología que se le atribuye figuran eventos como la exploración de Venus en 2028, el derretimiento de los casquetes polares en 2033, una sequía devastadora en 2170 y una supuesta guerra entre la Tierra y una civilización marciana en el año 3005, antes del fin del mundo en 5079.
Sin embargo, expertos y analistas recuerdan que el historial de Baba Vanga no es concluyente, ya que varias de sus predicciones no se cumplieron, como la afirmación de que Barack Obama sería el último presidente de Estados Unidos o que la Tercera Guerra Mundial comenzaría en 2010.
Aun así, sus supuestas visiones continúan alimentando el debate y la curiosidad en torno al futuro de la humanidad.


