El gremio de taxistas de Honduras mantiene la amenaza de paralizar sus labores la próxima semana ante la falta de acuerdos con el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT) sobre las tarifas del servicio, en medio de los constantes incrementos en los precios de los combustibles.
El presidente de la Asociación de Taxistas de Honduras (Ataxus), Rigoberto Serrato, manifestó que el sector ha agotado las gestiones ante distintas instituciones gubernamentales sin obtener una respuesta satisfactoria a sus demandas.
El dirigente aseguró que la situación económica de los conductores se ha vuelto insostenible, debido al aumento de los costos de operación y a las dificultades para obtener ingresos suficientes para cubrir las necesidades de sus familias.
Serrato también cuestionó la medida gubernamental de congelar temporalmente el precio del diésel, al señalar que los taxis utilizan gasolina para circular, por lo que consideran que ese apoyo no responde directamente a sus necesidades.
Ante este panorama, el representante de Ataxus pidió una reunión con el Poder Ejecutivo para exponer las demandas del gremio y buscar una solución que permita evitar la suspensión del servicio.
La advertencia mantiene en expectativa a los usuarios del transporte, quienes podrían enfrentar dificultades para movilizarse si finalmente se concreta la paralización anunciada.
Gobierno convoca al diálogo para evitar la paralización
Ante la amenaza de paro, el ministro de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), Aníbal Ehrler, convocó al IHTT y a los representantes del sector taxi a establecer un diálogo que permita acercar posiciones y encontrar una salida al conflicto.
El funcionario destacó la importancia de mantener medidas de apoyo a la población frente al impacto económico del encarecimiento de los combustibles y expresó la necesidad de evitar interrupciones en el transporte que afecten las actividades cotidianas de los hondureños.
En relación con los peajes, Ehrler descartó la instalación de casetas en los corredores Seco y Turístico, y aseguró que no habrá incrementos en las tarifas de la carretera CA-5 mientras persistan las dificultades económicas vinculadas al precio de los carburantes.
El ministro explicó que el peaje para vehículos turismo en la CA-5 se mantiene en 22 lempiras, pese a que la tarifa actualizada correspondería a 31 lempiras. Según indicó, el Gobierno asumió una deuda de 256 millones de lempiras correspondiente a 2025 para sostener ese beneficio.
La convocatoria al diálogo busca evitar que las diferencias entre las autoridades y los taxistas desemboquen en una paralización del servicio. Sin embargo, la posibilidad de un paro continúa sobre la mesa mientras el gremio espera respuestas concretas a sus peticiones.


