Las organizaciones obreras del país afinan los preparativos para las movilizaciones del próximo 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo, en una jornada que estará marcada por reclamos ante el deterioro de las condiciones económicas, el estancamiento del salario mínimo y el constante incremento en el costo de la vida.
El presidente del gremio de enfermeros, Josué Orellana, advirtió que la agenda de este año estará centrada en exigir respuestas concretas frente al encarecimiento de productos y servicios básicos, una situación que, según señaló, se ha visto agravada por las alzas continuas en los combustibles.
“Lamentamos que todo suba en Honduras menos el salario mínimo. Esa es una de las demandas que tenemos para el 1 de mayo”, expresó el dirigente, al tiempo que cuestionó que los ingresos de los trabajadores no estén siendo ajustados en proporción a la inflación.
Jornada podría tomar tono de protesta
Orellana alertó que las actividades conmemorativas podrían transformarse en una jornada de protesta si no hay respuestas claras por parte de las autoridades. En ese sentido, insistió en que las exigencias del sector obrero giran en torno a mejoras salariales y condiciones más justas para las familias hondureñas.
Asimismo, hizo un llamado a mantener la independencia de las movilizaciones frente a intereses políticos, señalando que en años anteriores la jornada se ha visto influenciada por la participación de actores partidarios.
Convocatoria amplia y recorrido tradicional
Para este año, se prevé la participación de sindicatos estatales, gremios profesionales, patronatos y organizaciones de la sociedad civil vinculadas a la defensa del medio ambiente y los derechos humanos.
El recorrido en la capital seguirá la ruta tradicional: iniciará en el barrio La Granja, sobre el bulevar Comunidad Económica Europea, y concluirá en el parque central, donde se desarrollarán los discursos de las centrales obreras.
Balance de conquistas y desafíos
Por su parte, el dirigente histórico de la Central General de Trabajadores, Daniel Durón, destacó que la jornada también servirá para resaltar avances logrados en las últimas décadas, así como para visibilizar los retos pendientes.
Entre los logros, mencionó la institucionalización de la revisión del salario mínimo cada tres años, así como mejoras en prestaciones laborales, auxilio de cesantía y beneficios como bonos educativos.
No obstante, subrayó que persisten desafíos importantes, como la libertad sindical y la dificultad para la organización de nuevos sindicatos. “Mientras no se resuelvan los problemas históricos, las exigencias se mantendrán”, afirmó.
Las marchas se replicarán en varias ciudades del país, incluyendo San Pedro Sula, Choluteca, Danlí, El Progreso y La Ceiba, en una demostración de fuerza del movimiento obrero que busca hacerse escuchar en medio de un contexto económico complejo.


