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miércoles, junio 3, 2026

¿Su puro?

“Que sentida y preciosa despedida; –mensaje de una vieja amiga– quienes tuvimos la dicha de conocer a Emin damos fe que cada línea que le dedica en el editorial es fiel a lo que fue su “callada dignidad”. Y las palabras finales, qué pluma más prodigiosa la suya, son toda una poesía”. Alusivo al cierre: (Una sola forma de corresponder a sus diarios mensajes de acuse de recibo: imitándolo: Acudiendo, igual que Emin lo hacía, a la misma ética cristiana con un versículo, esta vez, como estampa descriptiva de su virtuosa vida: “El que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero será siervo de todos”. (Marcos 10:43-44). El discreto carácter de desprendimiento de quien –por vocación de servicio– renuncia a la tentación de poder para beneficio personal; de humildad: la conciencia desprovista de ambición de quien conoce que la responsabilidad que asume no es pedestal sino tarea; y de ágape, entendido como el amor al prójimo que guía las decisiones. La afonía apagada de semejante pérdida, no silencia el leve soplo de los vientos de la celestial inmensidad cantando a la memoria de su callada dignidad. Ni enmudece el testimonio de sus grandes pasos terrenales, suspendidos entre ecos de ternura. El vacío que nos deja, no es otra cosa que el reflejo de la sombra acogedora de su luz inextinguible. Aunque la ausencia duele como filo, la gratitud en oración, por la vida frutecida de Emin Barjum –ahora que descansa en la paz eterna al lado del Señor– suavizará la herida).

“Tenemos la certeza –mensaje de un amigo fundador del colectivo– que el querido amigo don Emin goza de la paz del Señor. Un extraordinario valor que sirvió a la Patria con dignidad, entrega, integridad y un talento inigualable. Nos deja un legado ejemplar sobre la esencia que debe tener todo ciudadano comprometido con su país”. “En este mes de la Patria le rendimos un sentido homenaje a un héroe silencioso que se dedicó al bien común con un espíritu solidario y la sensibilidad humana digna de imitar. Hasta luego querido y entrañable amigo. Dale Señor el descanso eterno, QDDG”. Palabras de compañero constituyente: Gracias por la remisión de tu editorial de hoy, en donde resaltas las virtudes de un familiar. Y a propósito, en el editorial de ayer, que igualmente agradezco su envío matutino, hablas sobre el concepto de patria: “¿Qué entenderán –tercia el Sisimite– por patria? -Ojalá sepan –ironiza Winston– que patria es lo que se construye con las manos y con la mente despejada, con las leyes justas, con la palabra que se honra, con la confianza que se imparte, libre de sospechas, con la decencia en los acuerdos y además con la honestidad y la capacidad con que se ejerce cualquier cargo público”. “En estas bellas palabras, que son producto de tu maravillosa pluma, se puede incluir la vida ejemplar que, para honra tuya, como familiar y del pueblo hondureño, construyó don Emin Barjum”. “Construyó patria todos los días”. Que Dios lo guarde en el lugar seleccionado para las personas buenas, como lo fue tu querido tío, un patriota ejemplar”. “Mis sinceras condolencias”.

“Que lindo editorial presidente –mensaje del amigo embajador– muy sentido y bien construido. Muchas lecciones y espejo que refleja las cualidades de tan distinguido hondureño”. Nuestra solidaridad y felicitaciones por esa apología en “Callada Dignidad”. El abogado constitucionalista: “Qué bonito el panegírico dedicado a la memoria de don Emin; realmente me ha impactado gratamente”. El amigo conductor de medios: “Otro lucero que se apaga a nuestro alrededor”. “Amigos desde los tiempos del Colegio”. “Muy triste para mí”. Palabras del amigo funcionario internacional: “Que bonito homenaje, señor presidente”. (¿A ver si sabés –tercia el Sisimite– el distintivo inseparable de don Emin? -Por supuesto –responde Winston– si aquí varias veces lo vimos en los eventos especiales que se celebraban en la casa, en su ritual de fumar su puro con elegante distinción).

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