Starbucks anunció este viernes un recorte significativo en su operación, que incluye el despido de alrededor de 900 empleados no minoristas y el cierre de unas 500 tiendas en Estados Unidos y Canadá, como parte de una estrategia de reestructuración enfocada en redirigir recursos y mejorar su desempeño financiero.
De acuerdo con una carta enviada por el director ejecutivo, Brian Niccol, a la que tuvo acceso Associated Press, la decisión se tomó tras una revisión de las cafeterías de la compañía en la región.
El análisis reveló que varias de las ubicaciones no cumplían con los objetivos de rentabilidad o no estaban ofreciendo la experiencia que los clientes esperan.
“Cada año, abrimos y cerramos cafeterías por una variedad de razones, desde el rendimiento financiero hasta el vencimiento de los contratos de arrendamiento.
Esta es una acción más significativa que entendemos que impactará a socios y clientes. Nuestras cafeterías son centros de la comunidad, y cerrar cualquier ubicación es difícil”, expresó Niccol en la misiva.
La compañía confirmó que notificará a los empleados cuyos puestos están siendo eliminados a primera hora de este viernes.
Asimismo, aseguró que ofrecerá paquetes de indemnización y programas de apoyo para quienes resulten afectados por las medidas.
Starbucks proyecta cerrar su año fiscal con 18,300 tiendas en América del Norte, 124 menos que en 2024.
Aunque la empresa aclaró que el número exacto de cierres adicionales en la región aún no está definido, señaló que la reestructuración busca garantizar una red de cafeterías más sólida y rentable en el mediano plazo.
La decisión se produce en un contexto desafiante para la industria de alimentos y bebidas, que enfrenta cambios en los hábitos de consumo, presiones por el aumento de costos operativos y la creciente competencia del sector.


