Redacción. La violencia criminal no da tregua en Honduras. Este martes 22 de julio, Dennis Alberto Amaya Rivera, conocido como “El Tury”, fue asesinado a plena luz del día en el barrio Suyapita, municipio de Siguatepeque, en la zona central del país.
Amaya, quien conducía el taxi número 317, fue atacado por sicarios que se movilizaban en una motocicleta. Recibió varios disparos mientras transitaba por la zona, en lo que se presume fue una emboscada planificada.
Aunque fue trasladado de emergencia a un centro asistencial, los médicos confirmaron su fallecimiento minutos después de su ingreso.
Dennis Amaya fue uno de los fundadores de la Asociación de Taxistas Independientes de Siguatepeque (ATIS), una organización clave en el sector transporte de esa región.
La asociación lamentó su muerte en un comunicado, expresó su solidaridad con la familia y decretó tres días de duelo sin suspender sus labores.
La Policía Nacional llegó al lugar de los hechos para iniciar las investigaciones.
Aún no se ha determinado el móvil del crimen, pero no se descarta que esté vinculado al cobro de extorsión.
Conmoción en redes
La muerte de Amaya ha provocado conmoción entre colegas, familiares y usuarios en redes sociales.
“Dios mío, qué pesar tan grande, descanse en paz mi gran amigo Dennis Amaya”, escribió un ciudadano.
Otro comentó: “El Señor Jesús dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida… y hay de aquel que muere sin tener a Cristo en su corazón”.
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Este asesinato se suma a la creciente ola de violencia que golpea a Honduras, donde el crimen organizado y el sicariato siguen cobrando vidas a diario.


