El Salvador y Nicaragua son los únicos países de Centroamérica que empeoraron su posición en cuanto a complejidad para hacer negocios en 2025, de acuerdo con la última edición del Índice Global de Complejidad Corporativa (IGCC), elaborado por la firma internacional TMF Group.
El informe analiza la carga administrativa y regulatoria que enfrentan las empresas al establecer operaciones en 79 jurisdicciones alrededor del mundo, evaluando 292 indicadores relacionados con normativas fiscales, laborales y legislativas.
Retroceso en El Salvador y Nicaragua
El Salvador descendió del puesto 50 al 46, mientras que Nicaragua bajó del lugar 53 al 50, lo que implica un incremento en los obstáculos administrativos y legales para operar en ambos países.
Este retroceso se da a pesar de que hace apenas cinco años, en 2020, El Salvador ocupaba una posición mucho más favorable, ubicándose en el puesto 69 de 77 economías analizadas.
En ese entonces, se destacaba por la utilización del dólar como moneda oficial y un sistema bancario robusto.
Sin embargo, desde 2022 la tendencia ha sido de estancamiento y caída, señalando un deterioro progresivo del entorno empresarial.
Panamá y Guatemala también enfrentan desafíos
Aunque Panamá subió tres posiciones, se ubicó en el puesto 42, lo que lo convierte en el país centroamericano más complejo para hacer negocios, según el ranking 2025. Le sigue Guatemala en el lugar 45.
Costa Rica y Honduras, entre los más favorables de la región
En contraste, Costa Rica avanzó significativamente, subiendo siete escalones hasta el puesto 58.
Honduras, por su parte, se ubicó en la posición 66, situándose entre las jurisdicciones menos complejas de las 79 evaluadas a nivel global.
Latinoamérica enfrenta altos niveles de complejidad
A nivel global, Grecia, Francia, México, Turquía, Colombia, Brasil, Italia, Bolivia, Kazajistán y China fueron identificados como los países más complejos para hacer negocios en 2025.
Por el contrario, las jurisdicciones más favorables fueron las Islas Caimán, Dinamarca, Nueva Zelanda, Hong Kong y Países Bajos.
Complejidad significa mayor costo
El informe advierte que la complejidad en los marcos regulatorios no solo representa un reto operativo, sino que también incrementa los costos para las empresas extranjeras y locales.
“Las jurisdicciones más complejas tienden a registrar menores niveles de prosperidad, medidos por el PIB per cápita”, señala el documento.
El CEO de TMF Group, Mark Weil, indicó que el verdadero desafío no es la complejidad en sí, sino la incertidumbre que provocan factores externos como guerras comerciales o inestabilidad política.
Aun así, recomendó que las empresas pueden mitigar estos efectos con estrategias internas como la diversificación de proveedores y la simplificación de operaciones.


