El paisaje paradisíaco que caracteriza a Utila cambió de forma abrupta este fin de semana, luego de que densas oleadas de sargazo arribaran a sus costas y cubrieran extensas zonas de playa.
El fenómeno, visible desde primeras horas del día, ha encendido las alertas entre el sector turístico justo cuando la isla recibe un importante flujo de visitantes.
De acuerdo con reportes locales y registros aéreos, la cantidad de sargazo acumulada en Utila supera incluso los niveles observados recientemente en Roatán, donde la llegada masiva de estas algas obligó al cierre temporal de playas y a la suspensión de actividades recreativas en el mar.
Las playas de arena blanca y aguas cristalinas, uno de los principales atractivos de Utila y de Islas de la Bahía, amanecieron cubiertas por gruesos mantos de algas pardas, afectando la imagen del destino y generando preocupación entre comerciantes, operadores turísticos y residentes que dependen directamente de la actividad económica ligada al turismo.
Especialistas en medio ambiente señalan que la proliferación del sargazo responde a una combinación de factores, entre ellos el cambio climático, el aumento de la temperatura del mar y las modificaciones en las corrientes oceánicas, que facilitan el traslado de estas macroalgas hacia el Caribe occidental.
Aunque en algunas zonas se han colocado barreras flotantes y redes para intentar frenar su avance, la magnitud del fenómeno ha sobrepasado la capacidad de los sistemas de contención, permitiendo que grandes volúmenes de sargazo lleguen hasta la línea costera.
Biólogos recuerdan que el sargazo cumple una función ecológica importante como hábitat de diversas especies marinas; sin embargo, advierten que su acumulación excesiva y posterior descomposición libera ácido sulfhídrico, generando malos olores, posibles afectaciones a la salud y un impacto negativo tanto en el ecosistema como en la actividad turística.


